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03 de Dec de 2020

América

Mueren cinco soldados en la víspera del alto el fuego

Los militares perecieron en el occidente colombiano, al enfrentarse a miembros de las FARC, a un día de entrar en vigencia la tregua

Mueren cinco soldados en la víspera del alto el fuego
Jorge Torres Victoria, alias ‘Pablo Catatumbo’ , miembro de la delegación negociadora de las FARC, anunció el miércoles cese al fuego unilateral.

Cinco militares murieron en combates con las FARC en una zona rural del municipio de Santander de Quilichao, oeste de Colombia, en la víspera de una tregua unilateral anunciada por esa guerrilla, informó ayer el ejército.

‘Tenemos el infortunio de cinco soldados que fueron asesinados, cinco soldados heridos leves que tenemos en la clínica y un desaparecido de la tercera brigada del ejército que actúa en la zona’, dijo en declaraciones a la prensa el general Wilson Chawez, comandante de esa unidad militar.

‘En combates fuertes, a las 3: 30 de la mañana, en la parte alta del municipio de Santander de Quilichao, entramos en combate con terroristas de la columna móvil Jacobo Arenas de las FARC con algunos apoyos del Frente sexto de las FARC’, explicó Chawez.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas) habían anunciado el miércoles que iniciarían un cese unilateral del fuego por tiempo indefinido a partir del sábado, que finalizaría ‘solamente si se constata que las estructuras guerrilleras han sido objeto de ataques por parte de la fuerza pública’.

El anuncio fue hecho por la delegación de esa guerrilla que adelanta negociaciones de paz con el gobierno colombiano desde noviembre de 2012 en La Habana, diálogos que avanzan, sin embargo, sin que se haya establecido una tregua bilateral en Colombia.

Desde el departamento de Antioquia (noroeste), el presidente Juan Manuel Santos lamentó el fallecimiento de los soldados, de quienes afirmó que ‘murieron defendiendo la seguridad del resto de los colombianos’.

OFENSIVA MILITAR

El general Chawez reveló que la tercera brigada del ejército tenía información sobre acciones que las FARC ‘iban a ejecutar con antelación al cese unilateral del fuego’, por lo que ‘se reforzaron los dispositivos’ de seguridad en la zona.

‘Nosotros seguimos adelantando nuestras operaciones militares, que continúan. Es un cese unilateral, somos un ejército que está a la ofensiva’, agregó el jefe militar, ratificando una orden del presidente Juan Manuel Santos, quien se opone a una tregua bilateral antes de que se firmen los acuerdos de paz.

Por su parte, Humberto de la Calle, jefe negociador del gobierno colombiano en los diálogos de paz, lamentó en alocución pública desde Bogotá ‘la muerte de varios uniformados por acciones de la guerrilla’, principal grupo insurgente de Colombia, con más de 50 años de antigüedad y unos 8,000 combatientes, según cifras oficiales.

‘Tenemos que reiterar que el propósito de las conversaciones es que esto no se repita’, afirmó De la Calle.

Horas antes del combate con las FARC, tres policías murieron en el municipio de Toledo, departamento de Norte de Santander (noreste, fronterizo con Venezuela), en un ataque a una patrulla de esa entidad, atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista), segundo grupo guerrillero de Colombia.

‘Condenamos ataque del ELN contra policías en Norte de Santander, 50 millones de recompensa (21,000 dólares) por información que nos permita capturar asesinos’, escribió en su cuenta en Twitter el general Rodolfo Palomino, director de la Policía Nacional.

El ELN, que cuenta con unos 2,500 integrantes, anunció el pasado mes de junio que adelanta diálogos preliminares con el Gobierno colombiano para establecer la agenda de una futura mesa de negociación de paz paralela a la que actualmente se adelanta con las FARC.

El conflicto armado colombiano ha dejado en más de medio siglo al menos 220,000 muertos y más de 5.3 millones de desplazados por la violencia.

PRESIDENTE RECONOCE EL GESTO DE LAS FARC

El pasado jueves Santos había reconocido el gesto de las FARC de

de aceptar por primera vez su responsabilidad en la masacre de Bojayá, en el departamento del Chocó (oeste), en la que murieron 79 personas en mayo de 2002.

La delegación de las FARC en los diálogos de paz en La Habana pidió perdón a los familiares de las víctimas de la masacre, entre ellas 48 niños.