La Estrella de Panamá
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15 de Oct de 2019

América

La izquierda pierde fuerza en Suramérica

Morales también es objeto de críticas luego que su expareja, Gabriela Zapata, fuera acusada de tráfico de influencias

Protestas contra el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva investigado por su posible participación en el escándalo de Petrobras.

Desde finales del 2015 la izquierda suramericana parece estar debilitánd ose en la región, primero con la derrota del kirchnerismo en Argentina, luego con la victoria de la oposición venezolana en las elecciones parlamentarias, el ‘No' a Evo Morales en un referéndum que buscaba incrementar el número de reelecciones presidenciales y la crisis política el Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil. Detrás de todos, la corrupción parece ser la principal crítica.

El ex presidente de Uruguay, José Mujica, expresó este sentimiento recientemente al afirmar que ‘si a la izquierda le toca perder terreno, que lo pierda y aprenda' en una entrevista con el diario La Nación .

De a cuerdo Mujica la región adolece del problema de la corrupción, se genera mucha riqueza ‘pero se reparte mal' explica Mujica

Sin embargo el ex mandatario no cree que lo que sucede en Venezuela, Brasil, Bolivia y Argentina sea parte de un proceso en el que la izquierda desaparece de la región. ‘La historia humana es una lucha permanente por tiempos conservadores y tiempos distribuidores, es pendular'

EL ‘NO' A MORALES

Para el presidente de Bolivia, Evo Morales, se trata de una batalla perdida, pero la guerra aún está por definirse. ‘Perdimos la batalla, pero no la guerra', dijo luego de la victoria del ‘No' en el referéndum que buscaba extender su mandato hasta el 2025.

Con esto la agrupación política de Morales se ve en la obligación de buscar un sucesor, una tarea que planea dejar para un año antes de abandonar la presidencia en el 2019.

Morales también es objeto de críticas luego que su expareja, Gabriela Zapata, fuera acusada de tráfico de influencias.

Dicho tráfico de influencias habría beneficiado a la empresa china CAMCE con contratos millonarios con el Estado, empresa en la cual Zapata era ejecutiva.

CRISIS EN BRASIL Y VENEZUELA

El 4 de marzo, el juez a cargo de la investigación del escándalo millonario de la petrolera Petrobras, ordenó un aparatoso allanamiento del domicilio del expresidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva. Desde entonces Lula se ve acorralado por pedidos de cárcel e investigaciones en las que se le relaciona con la corruptela de Petrobras.

Dos magistrados de la Corte Suprema habían ordenado suspender la designación como ministro en el gobierno de Rousseff, ya que dicha posición podría servir al exmandatario para evadir la petición de cárcel hecha por la fiscalía de Sao Paulo.

En medio de esta tormenta el principal aliado del PT, el Partido del Movimiento Democrático de Brasil, mueve sus fichas para preparar una posible ruptura.

Rousseff también enfrenta un posible juicio político con miras a su destitución. Recientemente se conformó una comisión cuyo objetivo será sometida a juicio por una serie de irregularidades en las finanzas estatales entre los años 2014 y 2015.

La oposición pidió sumar al acta las acusaciones del detenido senador Delcidio do Amaral, del bloque oficialista, afirmó que Rousseff estaba al tanto del esquema de financiación ilegal de campañas políticas montado a través de Petrobras, informa la AFP .

Para el PT y sus partidarios se trata de una tentativa de ‘golpe de Estado' organizada por la oposición.

Por otro lado Venezuela pasa por una situación similar, ya que la oposición busca reducir el mandato del presidente Nicolás Maduro al que culpan de la actual crisis económica que vive el país petrolero.

Luego de los resultados de las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre del 2015, la ‘Revolución Bolivariana' del chavismo sufrió un duro revés, lo que provocó que perdiera el control del aparato legislativo, que estuvo bajo su control por más de quince años.

La oposición organizada en torno a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ahora con una mayoría parlamentaria, trabaja en una enmienda a la carta magna para recortar los años de gobierno de Maduro.

El chavismo también debe hacer frente a una creciente población que ya no apoya sus políticas económicas. Como resultado miles de opositores salieron a protestar recientemente para pedir la renuncia Maduro. Sin embargo, aún hay muchos venezolanos que apoyan al actual gobierno.

TRANSICIÓN EN ARGENTINA

En Argentina ya se vive la transición a otro modelo de gobierno, con la distinción de que Mauricio Macri llegó al poder a través de las urnas, mientras que en Brasil y Venezuela la oposición busca sacar a sus gobernantes a través de juicios y enmiendas.

Desde su llegada la moneda nacional se ha devaluado en un 35%, lo que ha provocado una angustia social por la caída de los ingresos, aunque Macri ha prometido bajar la inflación.

Cristina Fernández, su predecesora y quién aún goza de gran popularidad entre los argentinos, enfrenta acusaciones de ser parte de una red de lavado de dinero.

El extitular de la financiera SGI, Federico Elaskar, implicado en la misma causa, sostuvo que la exmandataria está implicada en la red.

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POLÍTICA

Cardoso apoya juicio político contra Rousseff

El expresidente brasileño Fernando Henrique Cardoso (1995-2003) dio su apoyo al juicio de destitución invocado por el Congreso contra la presidenta Dilma Rousseff, afirmando que es un fiel reflejo de la voluntad popular.

‘Eso fue lo que las calles gritaron' el 13 de marzo, cuando tres millones de brasileños participaron en las manifestaciones antigubernamentales, dijo Cardoso en una entrevista publicada este domingo por el diario O Estado de S. Paulo.

‘Las calles gritaron renuncia, fin, impeachmen', declaró.

Una encuesta de Datafolha reveló el sábado que el apoyo al juicio político (impeachment) pasó de 60% en febrero a 68% en marzo.

Cardoso, de 84 años, del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), había expresado dudas sobre la iniciativa del juicio político, y esperaba que Rousseff renunciara por cuenta propia al cargo, en ‘un gesto de grandeza'.

Pero su postura cambió, tras constatar ‘la incapacidad patente de funcionamiento del gobierno y la resistencia' de Rousseff a dar un paso al lado, explicó el exmandatario.

Brasil, primera economía de América Latina que se apresta a celebrar en agosto los Juegos Olímpicos de Rio, está paralizado por la recesión y la crisis política provocada por el escándalo de corrupción de Petrobras.