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17 de Jan de 2021

América

OEA, sin consenso ni resolución sobre Venezuela

La OEA suspendió ayer la reunión de cancilleres sin poder llegar a un acuerdo sobre la crisis política en el país

Tras un largo encuentro, con constantes dificultades técnicas y recesos, terminó suspendida ayer la reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA), ante la falta de acuerdo para la aprobación de una declaración sobre la crisis política que vive Venezuela.

Los cancilleres americanos llegaron divididos a su primer encuentro sobre el tema, con dos proyectos de declaración que para su aprobación requería el apoyo de dos tercios de los 34 Estados acreditados; es decir, 23.

El canciller de Guatemala, Carlos Raúl Morales Moscoso, fue elegido por aclamación como presidente de la sesión, a propuesta de Costa Rica.

Con Venezuela, eran 34 de los 35 países americanos los que están acreditados para la reunión, 18 de ellos representados por su responsable de Relaciones Exteriores.

La delegación de Venezuela en la OEA dio ayer la sorpresa al acreditarse para la reunión; sin embargo, la silla del país bolivariano se mantuvo vacía.

De hecho fue la convocatoria a dicha a la reunión de ayer la que provocó que el Gobierno de Nicolás Maduro solicitara salir de la organización el 28 de abril, aunque no será efectiva hasta 2019.

CONSTITUYENTE

En el turno de las intervenciones, las ministras de Relaciones Exteriores de Argentina, Panamá y Colombia pidieron al Gobierno de Venezuela que cancele la asamblea constituyente, libere a los ‘políticos presos', respete la separación de poderes y busque ayuda humanitaria internacional.

La canciller de Argentina, Susana Malcorra, defendió que el propósito de la reunión del organismo ‘no puede ni debe interpretarse como acto de injerencia o condena' sino que es ‘la misma mano tendida de siempre'.

‘INJERENCIA'

Entre tanto, el representante alterno de Nicaragua en la OEA, Luis Exequiel Alvarado, condenó ‘enérgicamente' la celebración de la reunión por considerar que está destinada a ‘intervenir' en los ‘asuntos internos' del país.

‘Nuestra enérgica condena a esta reunión destinada a intervenir en los asuntos internos de Venezuela sin su consentimiento', afirmó el diplomático nicaragüense, el primero en tomar la palabra en la plenaria del encuentro, donde cada país podía hablar seis minutos.

Alvarado censuró la ‘naturaleza ilícita e inamistosa' de la reunión que, a su juicio, ‘ha roto con el orden constitucional que debe prevalecer en la organización'.

FALTA DE ACUERDO

Tras un receso de una hora y media, se decidió suspender la reunión, lo que obliga a definir una nueva fecha de consulta de cancilleres sobre el mismo tema.

La propuesta de declaración liderada por EE.UU., México, Perú, Canadá y Panamá condenaba la Asamblea Constituyente en Venezuela y era muy crítica con el Gobierno de Maduro, mientras que la presentada por los 14 países de la Comunidad del Caribe (Caricom) no recogía la mayoría de esas demandas. En lo que sí coincidían los dos proyectos fue en pedir el cese de la violencia a todas las partes, un nuevo proceso de diálogo.

PANAMÁ LLAMA A ‘SALIDA PACÍFICA' EN VENEZUELA

La vicepresidenta y ministra de Relaciones Exteriores de Panamá, Isabel Saint Malo, reiteró el ‘compromiso' del Gobierno panameño para contribuir a una ‘salida pacífica' a la crisis que vive el país sudamericano.

Saint Malo aseguró que lo que ocurre en Venezuela ha ‘burlado los esfuerzos de la región' y de los que creyeron en ‘el genuino interés de las partes por alcanzar el acuerdo y lograr por esa vía una solución pacífica al conflicto'.

La canciller panameña cuestionó los ‘tribunales militares' en los que están siendo procesados algunos de los detenidos durante las protestas, como también la ‘situación humanitaria y el desabastecimiento de alimentos y medicamentos' en el país.

Deploró, además, la iniciativa anunciada por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, de crear una asamblea constituyente para reformar la Carta Magna e indicó que Caracas debe dar ‘pasos inmediatos' que generen confianza, a fin de alcanzar una resolución negociada al conflicto, como la liberación de los detenidos, la apertura para los canales de asistencia humanitaria y respeto a la institucionalidad.