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29 de Mar de 2020

América

Temer militariza Río de Janeiro

El reciente aumento de la criminalidad en el estado de Rio de Janeiro llevó a las autoridades locales a solicitar la intervención del gobierno federal

Temer militariza Río de Janeiro
La fuerzas armadas se movilizaron en Rio de Janeiro tras la orden del presidente Michel Temer.

Río de Janeiro, uno de los principales estados de Brasil y cuya ciudad homónima es símbolos del turismo carioca, se vio intervenida por miles de militares el viernes pasado después de que el Gobierno de Michel Temer anunciar la movilización de diez mil 240 militares y policías para reforzar la seguridad en las calles del estado más emblemático del país.

Bajo una autorización del mandatario brasileño, las Fuerzas Armadas asumieron el control del Estado, tras una publicación en una edición extraordinaria del Diario Oficial.

‘Los militares no participarán en ocupaciones de favelas',

RAÚL JUNGMANN,

MINISTRO DE DEFENSA DE BRASIL

Con un refuerzo de ocho mil 500 efectivos del ejército brasileño, el Gobierno federal busca tender la ayuda a la gobernación de Río de Janeiro, sumando además 380 miembros de la Policía Federal de Carreteras y 620 de la Fuerza Nacional de Seguridad.

El enorme despliegue de fuerza por parte de Temer, busca combatir la entrada de armas y drogas orientada a las organizaciones delincuenciales que operan en Río de Janeiro.

LAS FUERZA MÁS LETAL

De acuerdo a declaraciones del ministro de defensa Raúl Jungmann, ‘Los militares no participarán en ocupaciones de favelas, como en anteriores ocasiones. Serán usados como último recurso siempre y cuando sea necesario.

Pero no descartamos que también ayuden a patrullar las calles', declaro en conferencia ofrecida el pasado viernes.

El actual gobernador de Río de Janeiro, Fernando Pezao, solicitó la intervención federal en medio una profunda crisis económica y fiscal a lo interno del estado.

El agravamiento de las condiciones de vida de la población, junto a la grave crisis económica que vive el país se han sumado a la escalada de violencia durante los últimos meses.

Gran parte de los recortes aplicados en las instituciones publicas, incluyendo aquellos fondos asignados a la policial estadal, lo que ha llevado a una reducción de al menos de tres 800 efectivos durante la gestión de Pezao.

A esto se le suman el grave problema de corrupción que existe actualmente entre las fuerzas encargadas del orden.