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14 de Oct de 2019

América

AMIA y HP-1202, ¿existe algún vínculo?

¿En qué quedaron las investigaciones de la explosión de la aeronave Embraer EMB-110 Bandeirante, de la compañía Alas Chiricanas?

El pasado jueves 28 de febrero de 2019, a través del diario ‘La Nación Más en Vivo' de Argentina escuché la sentencia del caso de la explosión acaecida en la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires, el lunes 18 de julio de 1994. Fueron asesinadas 85 personas; heridas, 300.

Fueron absueltos por ‘encubrimiento' el expresidente de Argentina Carlos Menem y los exfuncionarios judiciales Juan José Galeano, Eamon Mullen y José Barbaccia; el ex secretario de Inteligencia Hugo Anzorreguy y el extitular de la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) Rubén Baraja. Hezbolá, por su parte, no se atribuyó el atentado y negó haber estado relacionado con el mismo.

EXPLOSIÓN AÉREA

Lejos estábamos de pensar los panameños que, al día siguiente, en este país, se produciría el atentado al avión Embraer EMB-110 Bandeirante, con registro HP-1202AC de Alas Chiricanas. Todo sucedió la tarde del martes 19 de julio de 1994, cuando explotó en pleno vuelo, saliendo de Colón el avión, un turbohélice con matrícula HP-1202AC de la compañía ‘Alas', con itinerario de vuelo entre France Field y Paitilla.

La explosión se produjo a las 4:30 p.m. (hora de Panamá). Los restos quedaron esparcidos en la comunidad de Aguas Claras, Colón. La mayoría de los fallecidos eran empresarios de origen judío. ¿Coincidencia o era parte de un plan de ataques a sedes judías en Latinoamérica? ¿O estaba dirigido a alguna persona en especial, alguno de los tripulantes?

En el atentado fallecieron Emanuel Attie, Lya Yamal, Jorge Luis Ávila, José Antonio González, Miguel Zubieta, Edmundo Delgado, Salomón Chocron, Joseph Gershon, Lissy Bezalel, Moshe Pardo, Farad Movazed, Chaya De Sheker, Vincent Pantaro, Albert About Attie, Mauricio Harrouche, Rami Gabbay, Saul Schwartz, Martin Bin y James Ward Caín.

Guillermo Endara era el presidente de la República; Juan Antonio Tejada, el fiscal a cargo de las investigaciones. Una noticia de El País de España, que lleva la firma del periodista Fernando Orgambides, con fecha del 21 de julio de 1994, señala que ‘entre los fallecidos había hombres de negocios cuyos nombres han estado relacionados con el contrabando, el lavado internacional de dinero negro y el narcotráfico, lo que acentúa aún más las especulaciones en torno a las causas del siniestro'.

‘En noviembre de 2017, el Federal Bureau of Investigation logró determinar que Ali Hawa Jamal activó la bomba que llevaba en un radio de comunicación'.

Un extracto del reportaje de El País señala: ‘Entre los fallecidos figuran Saúl Schwartz, administrador general de la empresa Simar Joyero Mayoristas, ubicada en Colón. Este empresario fue acusado recientemente en Italia de estar implicado en operaciones de contrabando de lingotes de oro, si bien jamás se pudo probar su relación con dicha trama delictiva. Schwartz fue secuestrado por unos desconocidos el año pasado (1993), en un caso en el que fue relacionado con el lavado de dinero procedente del Cartel de Medellín, según se desprendió en su tiempo de unas investigaciones llevadas a cabo por la DEA (Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos) y la policía italiana'

UN PASAJERO MISTERIOSO

Durante las investigaciones, apareció un dato: la compra de un pasaje a nombre de Jamal Lya, cuyo cadáver quedó sin cabeza y estuvo por muchos años en la morgue.

En noviembre de 2017, el Federal Bureau of Investigation logró determinar que el nombre correcto era Ali Hawa Jamal, quien activó la bomba que llevaba en un radio de comunicación.

Por años estuvo estancado el caso. Pero el FBI recogió información que, junto con la evidencia obtenida de otras investigaciones, se fue empleando para armar el caso en contra de Hezbolá.

‘Entre los fallecidos había hombres de negocios cuyos nombres han estado relacionados con el contrabando, el lavado internacional de dinero negro y el narcotráfico',

FERNANDO ORGAMBIDES

PERIODISTA DE ‘EL PAÍS'

No sería hasta octubre del 2017 que una investigación conjunta del FBI y la policía de Nueva York condujo a los arrestos de dos individuos que declararon pertenecer a la Yihad Islámica y que actuaban bajo las órdenes de la organización al momento de ser detenidos, realizando labores de inteligencia en Panamá sobre las embajadas de EE.UU. e Israel y evaluando las vulnerabilidades del Canal y de los buques que lo transitan.

Ali Hawa Jamal era el nombre verdadero del que compró los pasajes para viajar de Líbano a Venezuela. Entre los destinos también se encontraban Colombia, Argentina y Panamá, todos lugares con redes establecidas de Hezbolá.

Un boletín de 2017 alude a la sospecha que otras personas de esos países pueden haber ayudado a Jamal en su operación suicida para derribar el vuelo. Se incluían datos sobre otras personas y sus actividades en lugares como Venezuela, Colombia, Argentina y Panamá.

Veinticuatro años después los panameños se preguntan: ¿en qué quedó la investigación sobre la explosión de la aeronave HP-1202AC de la compañía Alas Chiricanas? ¿Qué relación existía con la explosión de la AMIA? ¿Qué fue de los restos Ali Hawa Jamal?