ndrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey británico Carlos III, ha sido detenido este jueves en el condado de Norfolk, en el este de Inglaterra, bajo...
- 04/01/2026 00:00
A las 2:01 am (hora de Venezuela), se escuchó una serie de fuertes estruendos en las calles de Caracas y varias partes del país. Lo que seguramente muchos venezolanos no sabían es que se trataba del comienzo de la Operación Absolute Resolve (Determinación absoluta, en español).
Una operación que terminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, la hasta hace poco ‘Primera Combatiente’ Cilia Flores en un procedimiento que tomó meses de ensayos por parte del Ejército estadounidense, y que se lleva a cabo tras varios meses de tensión entre Washington y Caracas a cuenta de la campaña de presión en contra de Maduro para lograr su salida del poder.
A lo largo de la madrugada del sábado 2 al domingo 3 de enero, surgían diversas dudas en torno a lo que sucedía en las calles. Los videos que los ciudadanos venezolanos grababan con sus teléfonos celulares – los cuales mostraban lenguas anaranjadas de fuego situadas en diversos objetivos y diversos helicópteros militares – tenían grandes similitudes con las registradas en las altas horas de la noche del 20 de diciembre de 1989, cuando Estados Unidos decidió invadir Panamá para derrocar al dictador Manuel Antonio Noriega.
La madrugada – tanto en Venezuela como en buena parte del continente – estuvo caracterizada por la confusión en torno a las informaciones contradictorias que trataban de aclarar diversos periodistas de medios internacionales que, al igual que los venezolanos, se sorprendieron del ruido que les interrumpió su descanso.
Seguidamente, el caos fue abriendo paso a diversos pronunciamientos como el del Ejecutivo venezolano quien alertó de la “gravísima agresión” en su contra y declaró el estado de emergencia en todo el país. A esto, el ministro de la Defensa venezolano Vladimir Padrino López realizó un video a través de su canal de Telegram en el que, entre otras cosas, acusó a Estados Unidos de impactar con sus misiles y cohetes a la población civil de diversas localidades a lo largo de ese país.
Es en este sentido, que se reportaron explosiones no solo en la capital venezolana, sino en Fuerte Tiuna (una de las instalaciones militares más reconocidas del país), la base militar de La Carlota, el aeropuerto de Higuerote, y los estados Miranda, Aragua y La Guaira.
Poco después, la publicación del presidente estadounidense Donald Trump en su red Truth Social aclaró las dudas con un mensaje que envío a las 5:21 am (hora de Caracas): “Los Estados Unidos de América han llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien ha sido capturado, junto con su esposa, y trasladado fuera del país. Esta operación se realizó en coordinación con las fuerzas del orden de Estados Unidos. Más detalles serán proporcionados próximamente. Hoy se celebrará una conferencia de prensa a las 11:00 a. m. en Mar-a-Lago. ¡Gracias por su atención a este asunto! Presidente DONALD J. TRUMP”.
Inmediatamente después de la difusión de este mensaje - de acuerdo a un testigo con quien conversó La Estrella de Panamá - se escucharon expresiones de júbilo por las calles de Caracas de vecinos, quienes cacerola en mano, entonaban gritos tales como ‘¡Cayó Maduro!’ y ‘¡Somos libres!’. José Raúl Oropeza recuerda cómo el estruendo lo sorprendió, en momentos en los que cundía la incertidumbre ante la ausencia de información verificada de lo que estaba pasando.
“Recuerdo que el estruendo fue durísimo y después se registró una tensa calma en las calles. No se sabía nada y todo el mundo estaba consultando las redes sociales para saber si había algún tipo de información. Entre amigos y familiares, todo el mundo empezó a comunicarse y a informarse mutuamente. Nos decíamos: ‘¿Escucharon las bombas?’. Al mismo tiempo, habíamos escuchado las detonaciones y poco a poco veíamos fotografías de helicópteros así como imágenes de los estallidos y las explosiones. Después nos empezamos a enterar de lo que estaba pasando, y sentíamos mucha angustia porque se creía que el gobierno era capaz de realizarse una especie de autosabotaje como estrategia. Es decir, que ellos mismos atacaran sus centros. En cambio, no sabíamos si los helicópteros eran o bien de la Armada venezolana o del Ejército estadounidense. Las dudas se disiparon tras el mensaje de Donald Trump en el que se confirma la captura de Maduro y su esposa”, narró el ciudadano venezolano a este diario.
Es en ese instante cuando momentos después la vicepresidenta de Venezuela Delcy Rodríguez denunció minutos después en una llamada telefónica a la cadena estatal Venezolana de Televisión que ella misma no sabía nada del paradero tanto de Maduro como su esposa.
En una comunicación - en la que apeló a la resistencia y a la ya varias veces promovida ‘unión cívico-militar-policial’ en defensa del inquilino del Palacio de Miraflores – exigió a Washington una prueba de vida tanto del mandatario como de su esposa y anunció formalmente la vigencia de un ‘decreto de conmoción externa’, en vista de la situación actual.
En relación a la fe de vida de Maduro exigida por la número dos del régimen, Oropeza apuntó lo irónico de la declaración de Rodríguez. Si bien por un lado pedían una fe de vida de Maduro, por el otro el oficialismo no tenía la misma consideración con los prisioneros políticos que se encontraban en malas condiciones dentro de las cárceles venezolanas.
“Ella [la vicepresidenta] exige una fe de vida cuando ellos secuestraron por años a personas y mataron estudiantes. ¿Con qué moral exigen una fe de vida, cuando por décadas hicieron totalmente lo contrario? Esa es la contradicción. El régimen era el que masacraba e imponía con miedo todo lo que ellos querían. Ahora, cuando se les voltea el destino, sale a relucir esa doble moral”, opinó Oropeza al respecto.
Conforme fue asomando el amanecer en Caracas, se revelaba una estampa inusual: calles casi solitarias en las que transitaban pocos automóviles. Aún así, la desesperación hizo mella en los caraqueños quienes ante la imprevisibilidad de los acontecimientos decidieron ir a por víveres en los supermercados, dejando imágenes de grandes colas así como anaqueles que, poco a poco, se encontraban vacíos.
Mientras, poco a poco, se iban sabiendo más detalles se pronunciaron diversas figuras del régimen venezolano que hasta ese momento se encontraban desaparecidas como el ministro del Interior Diosdado Cabello quien llamó a los venezolanos a mantener la calma y a “no facilitarle las cosas al enemigo invasor” en un mensaje televisado al alba del sábado, en el que aseguró que Estados Unidos logró “parcialmente” su objetivo porque el pueblo, en sus palabras, no salió “desbocado”.
Por su parte, el fiscal general de Venezuela Tarek William Saab se unió a la petición de la vicepresidenta y responsabilizó a Estados Unidos de “cualquier cosa que le pueda pasar” a Maduro. Después, el Tribunal Supremo de Justicia de ese país – controlado por jueces afines al oficialismo – rechazó en un comunicado la acción estadounidense a la que calificó como una “flagrante violación” tanto a la Constitución venezolana como al derecho internacional.
En un panorama en el que se sucedían las reacciones internacionales y la televisión venezolana emitía constantes arengas en favor de la resistencia, tanto los medios independientes como internacionales daban pistas de la suerte de Maduro y su esposa. La especulación terminó de romperse cuando el mismo Trump en su red social publicó una de las fotografías más esperadas por quienes se desvelaron toda la madrugada tratando de saber las últimas noticias en torno a Venezuela.
En la fotografía se evidenciaba claramente el ocaso de Maduro, con los ojos tapados, vestido de chándal y pantalón de deporte, con las manos esposadas sosteniendo una botella de agua estrujada por sus puños. La leyenda que publicó el mismo Trump decía: ‘Nicolás Maduro a bordo del USS Iwo Jima’.
La fotografía evidenciaría que se estaría cumpliendo lo dicho por la fiscal general estadounidense Pam Bondi más temprano. La titular del Departamento de Justicia afirmó en su cuenta de X que tanto Maduro como Flores se enfrentarían a una corte del Distrito Sur de Nueva York a diversos cargos relacionados con el narcoterrorismo.
Las razones de la operación
Mar-A-Lago – también conocida como la Casa Blanca de Invierno de Trump – fue el epicentro de las miradas de la prensa internacional, expectante por detalles que darían luz a una intervención cuyo precedente cercano es la invasión a Panamá de 1989. Flanqueado por sus titulares de Exteriores y Defensa así como otros altos funcionarios estadounidenses, Trump se complació en anunciar una ‘operación militar extraordinaria’, tal como lo ha catalogado en un mensaje en el que no dejó de resaltar en ningún momento el poderío militar estadounidense y su capacidad de ejecutar la paz mediante la fuerza.
Así mismo, Trump comparó la operación de la captura de Maduro – realizada, según él, en una fortaleza militar de Caracas - con el asesinato del comandante de la Guardia Revolucionaria iraní Qassem Soleimani en 2020 - llevada a cabo en su primera administración – y del líder terrorista del Estado Islámico Abu Bakr Al-Baghdadi, realizada un año antes en Siria.
Entre los argumentos centrales que Trump empleó para justificar la intervención militar en Venezuela estaban los utilizados desde hace varias semanas para emprender la presión militar contra Maduro. Uno de los principales es su hipótesis de que Maduro actuó en connivencia con la banda criminal transnacional Tren de Aragua para traer las drogas que afectan a ciudadanos estadounidenses y liberar deliberadamente, según sus palabras, a las peores personas posibles de las cárceles y las instituciones mentales del país con el fin de infligirle un daño a Estados Unidos.
Al tiempo que remarcó que Maduro y su esposa enfrentarán el poder de la justicia estadounidense y reafirmó a los venezolanos que, a partir de este momento, vivirán en un país en el que prevalecerán la paz, la justicia y la prosperidad. En este caso, Trump – que no cree por el momento que sean necesarios nuevos ataques - reveló que su administración se hará cargo de Venezuela con un equipo cuyos miembros serán designados próximamente.
En relación a los liderazgos responsables de conducir el futuro de Venezuela, Trump descartó a la líder opositora venezolana María Corina Machado, a quién calificó como una ‘buena mujer’ pero ‘que no tiene el respaldo’ de los venezolanos. Por otro lado, dejó entrever que la vicepresidenta Delcy Rodríguez estaría dispuesta a colaborar con una salida negociada a la crisis.
Trump también anunció que tomará el control de las reservas de petróleo venezolanas, estimadas en 303 billones de barriles, e invertirá en el mejoramiento de la infraestructura petrolera en el país. El mandatario prevé fomentar la inversión de las compañías petroleras estadounidenses para, según él, brindar prosperidad al país y, con lo que resulte de esas inversiones, también ‘indemnizar’ a esas mismas compañías que se vieron afectadas por la nacionalización de las industrias petroleras por parte del chavismo.
El mandatario agregó un aviso a navegantes: a la Cuba de Díaz-Canel y a la Colombia de Petro. “Él también tiene que mirar su trasero”, dijo él.
El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio secundó esas advertencias y dijo que lo sucedido a Maduro precisamente le ocurrió por hacerse el valiente y no cooperar en una salida negociada. “Él pudo pasar el tiempo en un lugar feliz. Sin embargo, decidió hacerse el valiente”, aseguró. Seguidamente, apuntó a Cuba. “Si fuera ellos, yo estaría preocupado”, afirmó.
El secretario de Defensa Pete Hegseth comentó, por su lado, que la operación carece de palabras exactas para describir su precisión. “Nuestros adversarios están advertidos, podemos proyectar nuestra voluntad donde sea y cuando sea”, expresó.
Ya adentrándose en los detalles técnicos de la operación, el jefe del Estado Mayor Conjunto Dan Caine explicó que Trump dio el visto bueno para la acción estadounidense a las 10:45 pm (hora de Washington). A partir de entonces, dieron seguimiento desde Mar-A-Lago a la operación ‘discreta y precisa’ que involucró el esfuerzo conjunto de distintas ramas de las fuerzas especiales, incluyendo el Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina.
Así mismo, 150 aeronaves estuvieron desplegadas en distintos puntos del Hemisferio Occidental para ejecutar una operación que tomó meses de práctica e inteligencia en todos los sentidos. Indagaban donde dormía Maduro, donde pasaba la noche, qué vestía, donde comía, etc. Después de la conmoción, ambos detenidos fueron puestos a bordo del buque USS Iwo Jima en una operación sin ninguna baja estadounidense.
Ambos llegaron a Nueva York tras hacer escala en la base naval de Guantánamo y pasaron la noche en un lugar muy distinto al de hace 24 horas: en una celda del Centro de Detención de Brooklyn, un lugar que alberga a detenidos como los narcotraficantes Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán y ‘El Mayo’ Zambada, entre otros.