Temas Especiales

07 de May de 2021

Mundo

Irán, más dividido que nunca

TEHERÁN. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, advirtió que la relación con Occidente ha cambiado después de su polémica reelección,...

TEHERÁN. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, advirtió que la relación con Occidente ha cambiado después de su polémica reelección, mientras la oposición busca vías alternativas para proseguir con las protestas.

Envalentonado, el mandatario iraní aprovechó la inauguración de un proyecto petroquímico para lanzar un mensaje a su colega norteamericano, Barack Obama, y a la Unión Europea, que acusan a Irán de ocultar un programa nuclear bélico. “Los occidentales pensaban que podían destruir la autoridad del pueblo iraní con propaganda falsa. Deben saber que a partir de ahora Irán hablará desde otra posición, tratará a los enemigos desde una nueva perspectiva”, amenazó. “Han acabado los tiempos en que los países arrogantes sometían a otros países del mundo. Occidente debe abrir los ojos ya que Irán se ha preparado para cualquier eventualidad”, agregó Ahmadineyad.

CARGA CONTRA OBAMA

El presidente arremetió contra Obama, al que acusó de interferir en los asuntos de Irán. “Obama ha cometido un error diciendo esas cosas. Nuestra pregunta ahora es por qué ha decidido seguir la senda de Bush”, afirmó Ahmadineyad. “Si ese es el tono que se pretende emplear, entonces no hay nada de que hablar. Espero que deje de interferir y que se disculpe de una manera clara que la entienda el pueblo iraní”, apostilló.

Obama pidió días atrás que se permitieran las protestas, que han sido reprimidas con excesiva crudeza por la Policía y la fuerzas de milicianos islámicos “Basij”. Sin embargo, Irán ha acusado a Occidente, y en especial a Estados Unidos y el Reino Unido, de espolear los disturbios para propiciar lo que denomina “una revolución de terciopelo”. Desde su llegada a la Casa Blanca, Obama ha tratado de cambiar el rumbo de las relaciones con Irán, pero se ha topado con las reticencias del sector más duro del régimen teocrático iraní. En uno de los varios gestos de apertura, Washington incluso invitó a los diplomáticos iraníes a participar en las recepciones por el 4 de julio, oferta que ha retirado ante la nueva situación creada.

LA OPOSICIÓN INTENTA SEGUIR

Mientras, la oposición busca vía alternativas para proseguir las movilizaciones y evitar la represión de la policía. Hoy viernes tiene previsto lanzar cientos de globos verdes en honor a la Neda, la chica iraní cuya muerte durante una manifestación de protesta en Teherán ha dado la vuelta al mundo y se convertido en el símbolo de la lucha.

En la cruenta represión de las manifestaciones han muerto al menos una veintena de personas, según cifras oficiales, entre ellos ocho milicianos islámicos “Basij”.

Musaví, por su parte, advirtió que las amenazas no podrán impedir que el pueblo iraní logre sus derechos. En un comunicado de la página web Kalameh , el ex primer ministro insta a sus seguidores a seguir con las protestas pacíficas contra los resultados de las elecciones presidenciales del pasado 12 de junio, que la oposición considera fraudulentos. “Ni las amenazas ni los intereses personales podrán impedir que el pueblo iraní consiga sus derechos. Estoy seguro que al final se conocerá a quienes han robado las elecciones y han instigado los cruentos disturbios”, afirmó. En este sentido, Musaví instó a los iraníes a proseguir las protestas, pero siempre “dentro del marco de la ley y respetando los principios de la revolución islámica”.

HABLA EL AYATOLÁ MONTAZERI

Por su parte, el gran ayatolá Hosein Alí Montazerí, una de las figuras religiosas del chiísmo más respetadas, denostado por el régimen que le mantiene en arresto domiciliario, ha advertido que si se mantiene la represión de las manifestaciones pacíficas en Irán podría caer el Gobierno. “Si el pueblo de Irán no puede reivindicar sus derechos legítimos en manifestaciones pacíficas y se mantiene la represión, la frustración creciente podría eventualmente destruir las fundaciones del Gobierno y provocar de este modo su caída”.

El gran ayatolá apela también a sus compatriotas que discuten la legitimidad de la victoria de Ahmadineyad a proseguir con su movimiento. Montazerí, enfrentado con el guía supremo desde hace años porque considera que el clero no debe estar en política, fue de las primeras figuras en criticar duramente el escrutinio oficial de las elecciones.