21 de Feb de 2020

Mundo

Detienen avance rebelde en Libia

LIBIA. Las tropas leales al coronel Muammar Gaddafi detuvieron ayer, lunes, el avance de los rebeldes a 140 kilómetros al este de Sirte,...

LIBIA. Las tropas leales al coronel Muammar Gaddafi detuvieron ayer, lunes, el avance de los rebeldes a 140 kilómetros al este de Sirte, ciudad natal del líder libio, que había sido bombardeada durante la noche por la coalición ahora bajo comandancia de la OTAN.

Durante dos días, los rebeldes iban de victoria en victoria, tomando pueblo tras pueblo y terminales petrolíferos por esta carretera costera que va entre mar y desierto rumbo a la Gaddafi.

Pero comprendieron ayer, que de hecho sólo habían tomado posiciones abandonadas por el ejército regular libio, atacado desde el aire por cazas bombarderos de la fuerza internacional.

Pese a la amenaza proveniente de los aires, las fuerzas del dirigente libio decidieron detener su avance a 140 km de Sirte.

A comienzos de la mañana de ayer, camionetas donde se veía la bandera verde de Trípoli, armadas con ametralladoras pesadas, comenzaron a tener como objetivos, sin poder alcanzarlos, a los primeros vehículos que se aventuraron hacia el oeste. Los insurgentes desplegaron en las colinas cercanas los denominados ‘órganos de Stalin’ y cañones, y dispararon.

La artillería adversa tomó media hora para responder. La respuesta sólo duró unos diez minutos, pero fue suficiente para sembrar el pánico entre miles de rebeldes formados a lo largo de la carretera, que retrocedieron de manera desordenada.

‘¿Sarkozy, donde está?’ dice fulminante Ahmad Al Badri, de 20 años.

Lleva un traje militar disparejo, una kalachnikov antigua y, a manera de chaleco antibalas, una camiseta de salvamento marino color naranja.

Más atrás, protegido por un terraplén, uno de sus amigos con un casco de alta fidelidad simula conectarse con un teléfono y llamar a ‘Sarkozy y a la aviación francesa’, para darles las coordenadas de las baterías enemigas.

El más mínimo disparo contra la carretera, donde se forma un embotellamiento en medio de la algarabía, habría provocado una masacre.

Pero los artilleros de Trípoli parecen haber querido sólo mostrar su presencia e interrumpir el avance de los rebeldes.

Los disparos cesan y las aglomeraciones, objetivos perfectos, cambian de apariencia sobre las dunas.