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16 de Apr de 2021

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Kurdos ceden por la paz en Turquía

TURQUÍA. El alto el fuego anunciado por el encarcelado líder de la guerrilla kurda PKK, Abdullah Öcalan, es un avance histórico después ...

TURQUÍA. El alto el fuego anunciado por el encarcelado líder de la guerrilla kurda PKK, Abdullah Öcalan, es un avance histórico después de casi tres década de conflicto, pero que también está lleno de incógnitas. P

Para los que hayan presenciado la celebración en Diyarbakir, la principal ciudad del Kurdistán turco, del Newroz, el Año Nuevo kurdo, en la década de 1990, una época marcada por una feroz represión militar, lo sucedido ayer es casi inimaginable. El Newroz era sinónimo entonces de enfrentamientos callejeros con la policía y de numerosos muertos y heridos, mientras que ayer alrededor de un millón de personas se ha congregado de forma festiva para celebrar un mensaje de alto el fuego.

Ni siquiera la enorme presencia policial se sintió porque los agentes han seguido las indicaciones de mantener un perfil bajo en la celebración.

UNA NUEVA ERA

El líder histórico del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) ya no lucha por un Estado kurdo independiente, sino que pide una ‘Turquía democrática’ en la que ambos pueblos -el turco y el kurdo- convivan, pero en la que los kurdos cuenten con un ‘estatus’ especial.

El mensaje de Öcalan es unívoco: ‘No serán las armas sino la política la que hable’. También pidió a los guerrilleros replegarse al norte de Irak mientras prosiguen los contactos en el proceso de paz.

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha dado garantías de que las fuerzas de seguridad turcas respetarían la salida de los guerrilleros del país, mientras que el PKK pretende que el proceso sea seguido por el Parlamento turco y ONG internacionales.

El anunció del líder del PKK es la cristalización de unos contactos previos, conocidos en diciembre, entre los servicios secretos turcos y el propio Öcalan, encarcelado desde 1999 en la prisión-isla de alta seguridad de Imrali, cerca de Estambul.

LOS EFECTOS DE LA PAZ

Según algunos analistas, el actual proceso de paz puede tener efectos más allá de las fronteras de Turquía y desembocar en alguna fórmula de Estado confederal que podría cooperar con las minorías kurdas en Irak y Siria.

Öcalan y altos responsables turcos afirman que el fin del proceso no significará ‘una separación, sino una Turquía más grande’.

‘El proceso de paz que se inicia en Diyarbakir no es sólo una paz turco-kurda. Se trata de un proyecto general y está dirigido hacia dentro y hacia fuera de Turquía’, comentó hoy el diario Milliyet.

Esta estrategia estaría en la línea de la política exterior ‘neo-otomana’ de Turquía, que tiene en el islamista moderado Erdogan.

Además, las influencias desestabilizadoras de la guerra en Siria, que ha visto el fortalecimiento de los kurdos sirios aliados del PKK, ha sido otro factor que ha llevado a Ankara a apostar por una salida pacífica.

En ambos bandos se ha llegado además a la misma conclusión: el conflicto no puede ser solucionado por las armas. Además, las regiones kurdas son las más atrasadas en un país que ha crecido económicamente.

Erdogan, que ha estimado que el Estado ha perdido unos 300.000 millones de dólares desde 1984 por el conflicto armado, ha prometido que en caso de un alto el fuego aumentarían los recursos estatales para mejorar las condiciones de vida de la población kurda.