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19 de May de 2022

Mundo

Francia y Japón muestran su preocupación por los movimientos de China

Japón denunció irrupciones de navíos chinos en aguas próximas a Senkaku. China y Taiwan reclaman su soberanía sobre la zona

Yoshimasa Hayashi
El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Yves Le Drian.Issei Kato | EFE

Los gobiernos de Francia y Japón coincidieron este jueves en mostrar su preocupación por los movimientos de China en las aguas orientales y meridionales de Asia y por las amenazas de Pekín a los Derechos Humanos de la etnia Uigur.

En una reunión virtual, se entrevistaron el ministro de Exteriores de Francia, Jean-Yves Le Drian, y su homólogo japonés, Hayashi Yoshimasa, junto a la ministra francesa de Defensa, Florence Parly, y su equivalente nipón, Kishi Nobuo.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia repasó, en un comunicado, los principales temas de las relaciones bilaterales con Japón. Ambos países convergieron en alertar sobre el papel de China en la región del este y sudeste de Asia.

Las continuadas irrupciones de navíos chinos en aguas próximas a las Senkaku, que están bajo control nipón aunque China y Taiwan reclaman su soberanía sobre la zona, fueron condenadas por París y Tokio.

Los cuatro ministros explicaron su "fuerte oposición a los intentos unilaterales de cambiar a la fuerza o por los hechos consumados el estatus quo" y condenaron "las acciones de coacción, que agravan las tensiones y minan el orden internacional".

Pekín también denunció en otras ocasiones que navíos japoneses han penetrado en aguas territoriales chinas.

Francia y Japón también expresaron "su enorme preocupación" acerca de la situación de Hong Kong, donde varias organizaciones han denunciado "la destrucción" de más libertades civiles durante la pandemia.

También se mencionó el precario estado de los Derechos Humanos en la provincia china de Xinjiang, donde hay una gran de comunidad de Uigures, a los que se les persiguen por ser de credo musulmán, según denuncian las ONG.

Asimismo, París y Tokio apostaron por "una solución pacífica" en la zona del estrecho de Taiwan, una isla formalmente de China que se gobierna de manera autónoma desde 1949, aunque algunos países la reconozcan como estado independiente.