Alemania, Suecia y Noruega envían tropas militares a Groenlandia tras deseo de Trump de tomar la isla

  • 14/01/2026 16:33
Aliados nórdicos incrementan coordinación defensiva en zona polar, activan ejercicios conjuntos y refuerzan vigilancia estratégica para proteger estabilidad regional frente a presiones internacionales crecientes

La seguridad en el Ártico, la presencia militar europea y la defensa de la soberanía danesa en Groenlandia han entrado en una nueva fase tras la decisión de Alemania, Suecia y Noruega de enviar personal militar a la isla. El movimiento busca reforzar la cooperación defensiva, mejorar la vigilancia estratégica y responder al creciente interés de potencias internacionales en esta región clave.

La iniciativa se produce a solicitud de Dinamarca, que ha pedido apoyo a sus aliados ante el aumento de la presión geopolítica sobre Groenlandia, un territorio autónomo de alto valor estratégico por su ubicación, sus rutas marítimas emergentes y su importancia para los sistemas de defensa del Atlántico Norte.

Alemania confirmó el envío de un pequeño contingente militar con funciones de evaluación y reconocimiento. Su misión consiste en analizar posibles aportes adicionales a la defensa danesa, especialmente en materia de vigilancia marítima y aérea, así como en logística y operaciones en condiciones extremas propias del entorno polar.

Suecia, por su parte, ha desplazado oficiales de sus Fuerzas Armadas para participar en la planificación de ejercicios conjuntos con Dinamarca. Estas maniobras buscan fortalecer la capacidad operativa en el Ártico y mejorar la interoperabilidad entre ejércitos aliados frente a escenarios de crisis en la región.

Noruega también anunció el envío de personal militar con el objetivo de ampliar la coordinación defensiva y explorar nuevas fórmulas de cooperación dentro del marco de la OTAN. Oslo considera que la estabilidad del Ártico es un asunto prioritario para la seguridad europea y transatlántica.

El despliegue conjunto refleja una señal política clara de respaldo a Dinamarca y de defensa del statu quo territorial en Groenlandia. Analistas coinciden en que esta respuesta coordinada pretende disuadir intentos de injerencia externa y reafirmar que cualquier cambio en la región debe producirse dentro del respeto al derecho internacional y a las alianzas vigentes.

Lo Nuevo