Cuba advierte a Estados Unidos sobre una posible guerra si ataca la isla y confirma compra de drones militares

  • 18/05/2026 13:31
La Habana elevó el tono diplomático tras nuevas amenazas desde Washington y defendió su derecho a prepararse ante un eventual ataque externo

La tensión entre Cuba y Estados Unidos volvió a escalar en medio de acusaciones cruzadas, advertencias militares y revelaciones sobre armamento adquirido por el gobierno cubano. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, lanzó este lunes su mensaje más duro contra la administración de Donald Trump y advirtió que una eventual intervención militar estadounidense en la isla podría desencadenar “un baño de sangre de consecuencias incalculables”.

Las declaraciones llegan en un momento especialmente delicado para las relaciones entre ambos países, marcado por crecientes tensiones en el Caribe, maniobras militares estadounidenses y un endurecimiento del discurso político desde Washington y La Habana.

Cuba justifica compra de drones chinos e iraníes

El gobierno cubano confirmó la adquisición de más de 300 drones provenientes de China e Irán, argumentando que forman parte de su estrategia de “legítima defensa” ante posibles amenazas externas.

Según reveló el medio estadounidense AXIOS, los equipos podrían utilizarse en operaciones vinculadas a la Bahía de Guantánamo, vigilancia marítima e incluso escenarios de defensa cerca de Florida.

Desde La Habana, Díaz-Canel defendió la decisión asegurando que Cuba tiene derecho a prepararse frente a lo que calificó como “amenazas de agresión militar de la mayor potencia del planeta”.

La información generó preocupación en sectores de seguridad estadounidenses, especialmente por la cercanía geográfica de Cuba con territorio norteamericano y por la participación de países como Irán y China en el suministro tecnológico.

Reuniones secretas con la CIA bajaron momentáneamente la tensión

Paradójicamente, la escalada verbal ocurre pocos días después de un inesperado acercamiento diplomático entre ambos gobiernos.

La Habana recibió recientemente al director de la CIA, John Ratcliffe, en una visita reservada que abrió un canal directo de diálogo entre los servicios de inteligencia de los dos países.

Incluso Trump había asegurado días atrás que estaba dispuesto a “hablar” con el gobierno cubano, mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, dejó abierta la posibilidad de darle una “oportunidad” al régimen cubano.

Sin embargo, la revelación sobre los drones volvió a tensar el escenario geopolítico y reforzó las sospechas dentro de la Casa Blanca sobre el creciente acercamiento de Cuba con Irán y Rusia.

El Caribe vuelve a convertirse en un punto estratégico

En los últimos meses, Estados Unidos incrementó ejercicios navales en aguas del Caribe y endureció el cerco petrolero contra Cuba, mientras drones estadounidenses sobrevuelan zonas cercanas a la isla.

Al mismo tiempo, el gobierno cubano intensificó maniobras militares internas y campañas de movilización civil bajo la consigna de defender la soberanía nacional.

Pese al clima de confrontación, Díaz-Canel insistió en que Cuba “no representa una amenaza para ningún país” y aseguró que la isla no alberga organizaciones terroristas ni bases militares extranjeras.

No obstante, el creciente intercambio de advertencias y movimientos militares revive un escenario de tensión regional que recuerda algunos de los momentos más complejos de la Guerra Fría en el Caribe.

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