El IMHPA prevé menos lluvias en el Pacífico y alerta sobre impactos en agricultura, agua potable, energía y Canal de Panamá
- 23/05/2014 02:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️Occidente asiste incrédulo a los cambios geopolíticos que evidencian un mundo cada vez menos unipolar. Esta semana han ocurrido hechos que podrían transformar el contexto internacional y que están colocando el epicentro del futuro desarrollo económico mundial en la estratégica y extensa zona geográfica de Euro-Asia. Hace sólo unos días, en la ciudad de Shangai (China), dos gigantes económicos, China y Rusia, se han puesto de acuerdo en materia energética, comercial y militar.
El núcleo del acuerdo entre estas dos naciones es el suministro de gas a China. Además, Rusia necesitaba con urgencia una nueva ruta estratégica para su comercio de gas, cuyos mercados en el este (UE) se tambalean por la crisis ucraniana.
Las cifras proyectadas expresan la dimensión global del impacto que tendrá en los mercados internacionales este acuerdo. Vladimir Putin respira más tranquilo luego de que su homólogo chino, Xi Jinping, sellara este pacto, que venía negociándose desde hace diez años.
Diversas fuentes indican que este instrumento, cuyos detalles aún no se conocen, tiene un valor proyectado de 400,000 millones de dólares e implica que la empresa rusa Gazprom suministrará 38,000 millones de metros cúbicos anuales de gas a China, que en el 2013 consumía 170,000 millones de metros cúbicos de ese combustible.
Pero los factores clave que aceleraron el acuerdo entre estas dos potencias fueron, para Rusia, las tensiones ante la anexión de Crimea, la crisis ucraniana y la inestabilidad interna de Kiev -en el umbral de una guerra civil y a las puertas de una elecciones este domingo-; la inseguridad del suministro de gas ruso hacia la UE, las sanciones económicas estadounidenses al gobierno de Putin, y, en consecuencia, la perspectiva de una recesión económica en caso de prolongarse la crisis en Ucrania.
El espaldarazo de Xi a Putin ha sido fundamental, en medio de una coyuntura tan incierta como la que representa el comercio del gas en la Unión Europea y otros países de occidente. Una movida geoestratégica entre dos gigantes.