La producción de bioetanol a partir de la caña de azúcar vuelve a colocarse en el centro del debate económico y energético de Panamá
’El infierno en la Tierra’: Conoce la cárcel estadounidense que alberga a Maduro tras ser capturado en Venezuela
- 06/01/2026 12:05
Horas después de su captura en Caracas por fuerzas militares estadounidenses —en una operación sin precedentes recientes en América Latina— Nicolás Maduro fue trasladado por vía aérea al buque USS Iwo Jima, luego a la Base Naval de Guantánamo y, finalmente, a Nueva York.
A su llegada a la ciudad, esposado y escoltado por agentes antinarcóticos, Maduro apareció en uno de los primeros videos difundidos, vestido con chaqueta deportiva, gorro negro y sandalias con medias. “Good night... Happy New Year”, se le escucha decir mientras camina bajo custodia en la llamada Gran Manzana.
Antes de ser recluido, el exgobernante pasó por instalaciones de la Drug Enforcement Administration y luego fue ingresado al Metropolitan Detention Center (MDC), donde permanecerá mientras enfrenta cargos federales por narcotráfico y narcoterrorismo. Su esposa, Cilia Flores, también quedó detenida en el mismo complejo.
El MDC de Brooklyn es una imponente estructura de concreto y acero ubicada cerca del puerto de Nueva York, a escasos kilómetros de puntos emblemáticos como la Quinta Avenida y Central Park. Fue inaugurado a inicios de los años noventa para aliviar la sobrepoblación carcelaria y se levantó sobre antiguos almacenes portuarios.
Su función principal es albergar a procesados que comparecen ante tribunales federales de Manhattan y Brooklyn, aunque también recibe a condenados con penas cortas, según la Federal Bureau of Prisons (BOP). Actualmente es la única prisión federal operativa en Nueva York, tras el cierre en 2021 de un centro similar en Manhattan, clausurado luego del suicidio del empresario Jeffrey Epstein en 2019.
El complejo está conectado internamente con oficinas de fiscalía y tribunales, lo que permite traslados sin exposición pública. Está rodeado de barricadas metálicas y sistemas de vigilancia de largo alcance, reforzados en las últimas horas. Pese a su diseño vertical, dispone de áreas deportivas al aire libre, servicios médicos y biblioteca, de acuerdo con reportes de PBS.
Las denuncias sobre condiciones extremas en el MDC son recurrentes. Construido para unos 1.000 internos, llegó a albergar 1.600 en 2019. Hoy mantiene alrededor de 1.336 reclusos y ha operado con apenas el 55% de su personal, según documentos judiciales citados por PBS.
La combinación de hacinamiento y déficit de custodios ha derivado en riñas, episodios de violencia y fallas graves en la atención médica. En 2019, un apagón dejó a los internos sin calefacción durante días en pleno invierno. La entonces fiscal general de Nueva York, Letitia James, calificó el lugar como “inhumano e inaceptable” y demandó al gobierno federal.
Abogados defensores y exfuncionarios han descrito la cárcel como el “infierno en la Tierra”. Casos de muertes violentas, denuncias por alimentos contaminados y al menos cuatro suicidios entre 2021 y 2024 han reforzado esa imagen. Algunos jueces federales han optado por evitar enviar condenados al MDC, citando un ambiente de anarquía y negligencia institucional.
En marzo de 2025, el Department of Justice anunció el procesamiento de 25 personas —entre reclusos y exfuncionarios— por múltiples casos de contrabando y violencia dentro del penal.
Pese a su reputación, el MDC ha alojado a figuras de alto perfil. El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández estuvo más de tres años recluido allí antes de ser trasladado tras recibir una condena de 45 años por narcotráfico, posteriormente indultado.
También pasaron por sus celdas el exfuncionario mexicano Genaro García Luna, el narcotraficante Joaquín Guzmán, y permanece aún Ismael Zambada. La lista incluye a John Gotti, miembros de Al Qaeda, Luigi Mangione, así como figuras mediáticas como Sean Combs, Ghislaine Maxwell, Sam Bankman-Fried y Michael Cohen.
Ahora, Nicolás Maduro se suma a esa lista, a la espera de un proceso judicial que lo mantendrá, por ahora, tras los muros de una de las cárceles más cuestionadas de Estados Unidos.