La campaña para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia es la más áspera que recuerde el país, marcada por profundas divisiones...
Elecciones en Colombia: campañas de De la Espriella y Cepeda admiten una disputa más cerrada de lo que indican las encuestas
- 19/06/2026 08:32
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Agrega La Estrella en Google ↗️La recta final de la segunda vuelta presidencial en Colombia ha estado marcada por una paradoja: aunque las encuestas continúan favoreciendo al candidato de derecha Abelardo de la Espriella, tanto su equipo como el del izquierdista Iván Cepeda coinciden en una misma lectura: la contienda está mucho más ajustada de lo que reflejan los sondeos.
A pocos días de las elecciones del 21 de junio, la principal preocupación en la campaña de De la Espriella no es un desplome en las encuestas, sino el riesgo de que la percepción de una victoria asegurada termine desmovilizando a sus propios votantes.
Fuentes cercanas a la candidatura sostienen que existe inquietud por la participación de miles de colombianos que se encuentran fuera del país acompañando a la selección nacional durante la Copa del Mundo de Norteamérica. Según cálculos de su entorno político, cerca de 80.000 ciudadanos en el exterior podrían influir en el resultado final.
“Las encuestas no ganan elecciones”, ha sido el mensaje repetido por dirigentes y estrategas de la campaña, que buscan evitar cualquier sensación de triunfalismo entre sus simpatizantes.
De la Espriella llegó a la segunda vuelta con una diferencia cercana a los tres puntos porcentuales sobre Cepeda, equivalente a más de 630.000 votos. Sin embargo, el comportamiento del electorado en esta etapa final genera incertidumbre.
Más de tres millones de votantes que respaldaron a otros candidatos en la primera vuelta aún representan un caudal electoral susceptible de redistribuirse. A ello se suman cientos de miles de ciudadanos que votaron en blanco y un posible aumento de la participación ciudadana, un fenómeno que ya tuvo un impacto decisivo en las elecciones presidenciales de 2022.
Las primeras señales procedentes del voto en el exterior también han encendido algunas alarmas dentro de la campaña conservadora. Reportes de simpatizantes y dirigentes locales sugieren una participación menos favorable que la observada durante la primera vuelta, lo que ha reforzado los llamados a incrementar la movilización electoral.
La respuesta del candidato ha sido insistir en la necesidad de redoblar esfuerzos y mantener la intensidad de la campaña hasta el último día.
En la acera opuesta, el panorama es diferente. La campaña de Iván Cepeda no enfrenta el problema del exceso de confianza, sino el desafío de cerrar una brecha que todavía aparece significativa en la mayoría de las mediciones.
Tras una primera semana marcada por ajustes internos y diferencias con el presidente Gustavo Petro, el equipo del senador ha buscado revitalizar su estrategia, especialmente en el ámbito digital.
El candidato ha incrementado su presencia en redes sociales y ha adoptado formatos de comunicación más cercanos y menos institucionales. Su entorno asegura que los indicadores de interacción en plataformas como TikTok han mostrado un crecimiento considerable durante los últimos días, acercándose a niveles que anteriormente dominaba con claridad la campaña rival.
Además de la estrategia digital, sectores estudiantiles, artistas, movimientos sociales y grupos juveniles han impulsado iniciativas de apoyo que buscan aumentar la participación entre quienes no acudieron a votar en la primera vuelta.
La apuesta de Cepeda se concentra especialmente en las zonas rurales, comunidades indígenas, jóvenes y ciudadanos que tradicionalmente registran mayores niveles de abstención.
Ambas campañas coinciden en que la clave de la elección podría encontrarse en los votantes moderados.
Consciente de las dudas que genera en sectores centristas, Cepeda ha intentado marcar distancia de algunas posiciones del gobierno de Petro. Entre los movimientos más relevantes figura su respaldo explícito a los resultados de la primera vuelta y la suspensión formal de la iniciativa para convocar una Asamblea Constituyente, una propuesta que generaba preocupación entre parte del electorado indeciso.
Por su parte, De la Espriella ha mantenido una estrategia enfocada en mensajes simples, una estructura organizativa sólida y una fuerte presencia en redes sociales. También ha reforzado la proyección internacional de su candidatura mediante respaldos públicos de figuras como el presidente argentino Javier Milei y el mandatario estadounidense Donald Trump.
Aunque dirigentes de la campaña de De la Espriella aseguran manejar estudios internos que le otorgan una ventaja superior a la reflejada por algunas encuestas, reconocen que la diferencia real podría ser menor.
La intensidad de los mensajes, las acusaciones cruzadas sobre irregularidades electorales y los constantes llamados a la movilización evidencian una realidad compartida por ambos bandos: nadie considera resuelta la elección.
A tres días de la votación definitiva, el desenlace sigue abierto. La batalla por los indecisos, los abstencionistas y los votantes del centro podría terminar definiendo quién ocupará la Casa de Nariño durante los próximos cuatro años.