La propuesta del Tribunal Electoral elimina el voto en plancha y permite el voto cruzado en circuitos plurinominales, abriendo el debate entre partidos...
Panamá fija en la OEA su postura sobre la voluntad popular en Venezuela: vea los seis puntos más importantes
- 09/01/2026 13:45
Una de las intervenciones más destacadas dentro del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, celebrada el pasado 6 de enero, fue la de la representante panameña ante el organismo Ana Irene Delgado en un discurso en el que resumió los puntos sobre los que se basa la posición del país ante la crisis venezolana.
Uno de ellos está relacionado con el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas el 28 de julio de 2024 donde – según las actas custodiadas en Panamá, ganó el opositor Edmundo González Urrutia - mientras que, por otro lado, ratifica la postura del gobierno de José Raúl Mulino de no reconocer la presidencia interina de Delcy Rodríguez.
La Estrella de Panamá le resume a continuación los seis puntos más importantes de este pronunciamento realizado en el marco de una sesión urgente del Consejo Permanente convocada por Colombia, y en la que se pusieron de manifiesto las divisiones de la región en torno a las consecuencias de la captura del líder depuesto venezolano Nicolás Maduro y el devenir de la crisis política venezolana.
1. Reconocimiento de la situación actual por la que atraviesa Venezuela
La embajadora de Panamá ante la OEA aseguró, en primera instancia, que Venezuela “se desarrolla en un entorno marcado por el desconocimiento de la voluntad popular y por una erosión sostenida de la institucionalidad democrática”. “Durante el último año se ha profundizado el vaciamiento de las instituciones, el cierre de los espacios políticos y el uso sistemático de prácticas represivas, conduciendo a un desenlace profundamente lamentable”, agregó.
2. El no reconocimiento a la presidencia interina de Delcy Rodríguez
Delgado reafirmó la postura antes expresada tanto por el presidente de la República como la del embajador de Panamá ante la ONU Eloy Alfaro de Alba el pasado 5 de enero en el Consejo de Seguridad, que se sitúa en el desconocimiento del nuevo liderazgo que toma las riendas de Venezuela, manejado actualmente por la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
“Panamá reitera de manera clara e inequívoca que no reconoce ni reconocerá a un régimen de carácter autoritario e ilegítimo que mantiene al pueblo venezolano sumido en una de las crisis políticas, sociales, humanitarias y de seguridad más graves de nuestra región”, comunicó la representante diplomática ante los demás países miembros.
3. La liberación de los presos políticos
La representante de Panamá ante la OEA abogó igualmente por la liberación de los presos políticos, y resaltó que el encarcelamiento por ejercer el derecho al disenso “constituye una grave violación de los derechos humanos y los principios democráticos”. “Desde este foro, Panamá exige la liberación sin demora de todos los presos políticos, con plenas garantías a su integridad, seguridad y debido proceso”, reivindicó.
En este punto, Delgado se pronunció específicamente sobre el caso del panameño Olmedo Núñez al tiempo que denunció su privación de libertad “sin cargos formales, sin debido proceso, sin acceso pleno a la defensa ni garantías consulares efectivas”, lo que a juicio de la diplomática, constituye una violación directa de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares y el Derecho Internacional, y activa la responsabilidad internacional del Estado venezolano frente a la República de Panamá.
4. La crisis venezolana no es un asunto aislado
Delgado afirma que la crisis venezolana tiene ramificaciones más allá de sus fronteras, cuyas características son multidimensionales, las cuales empujaron a millones de venezolanos a abandonar su país.
“Como país que ejerce actualmente la Presidencia de la Comisión de Seguridad Hemisférica y de la Comisión de Asuntos Migratorios de la OEA, Panamá subraya que la crisis venezolana no es un asunto interno aislado, sino un factor estructural de inestabilidad regional, con profundas implicaciones en materia de seguridad humana y movilidad forzada”, destacó en este punto.
5. El reconocimiento a la voluntad popular expresada en julio de 2024
La representante panameña ante la OEA reiteró en su discurso la posición del país respecto a cómo debería ser la salida de la crisis, una vía que incluya en el proceso tanto al reconocido como presidente electo González Urrutia como la líder opositora María Corina Machado, quien manejó su campaña al verse descalificada por las autoridades venezolanas.
En este sentido, Delgado enunció una de las frases más contundentes de su discurso: “Desconocer esa voluntad equivale a legitimar el fraude, normalizar el autoritarismo y socavar el principio fundamental de las elecciones libres como fuente de legitimidad democrática”.
Seguidamente, llamó a una salida política a la crisis que sea ‘pacífica, democrática y liderada por los propios venezolanos’, que cuente con el ‘acompañamiento responsable’ de la comunidad internacional y de los mecanismos regionales, entre ellos, la OEA.
6. La experiencia de Panamá en su transición hacia la democracia
Como colofón de su discurso, Delgado evocó la transición hacia la democracia que Panamá experimentó en 1990 tras la invasión estadounidense de 1989, en la que se derrocó al dictador Manuel Antonio Noriega y se instaló al gobierno del entonces presidente Guillermo Endara, quien ganó las elecciones de mayo de 1989.
“Panamá habla desde la experiencia. Nuestro país conoce, desde su historia reciente, las consecuencias de la ruptura del orden democrático y del desconocimiento de la voluntad popular. (...) Esa experiencia reafirma la convicción de Panamá de que la legitimidad democrática no es negociable y que el respeto a la voluntad popular es condición indispensable para la paz y la estabilidad. Como consecuencia Panama tiene moral para hablar. Hacemos un llamado para que la OEA no vuelva a fracasar”, señaló la representante panameña ante el organismo.
La diplomática finalizó su discurso reiterando la disposición de Panamá con su compromiso ‘indeclinable con una salida pacífica, democrática y legítima para Venezuela’, que esté basada tanto en la voluntad popular como en la firmeza y coherencia del acompañamiento del sistema interamericano al país sudamericano. “El silencio de la comunidad internacional nunca es una opción responsable”, concluyó.