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27 de Jan de 2021

Nacional

Vallas por limpieza, ¿Privatización?

La construcción y mantenimiento de carreteras, vías urbanas y puentes es responsabilidad principal del Ministerio de Obras Públicas (MOP...

La construcción y mantenimiento de carreteras, vías urbanas y puentes es responsabilidad principal del Ministerio de Obras Públicas (MOP), su ley orgánica es clara. Muchas de estas responsabilidades las desempeña a través de la contratación de empresas privadas sin dejar de cumplir su rol de dueño de la obra (otra cosa son las concesiones, a eso no nos referimos aquí).

Por lo tanto, como obras públicas que son, el mantenimiento de los puentes o pasos elevados peatonales corresponde al MOP.

La Estrella de Panamá sacó a la luz pública un contrato que hasta ayer, en buen panameño, paso agacha’o.

En este acuerdo el MOP cede a una empresa privada el mantenimiento de los pasos elevados y, a su vez, la empresa recibe como contraprestación el poder colocar publicidad exterior tipo vallas (sí, de esas que ya no cabe una más en la ciudad) por un término de 10 años.

Esta información, por ahora, nos deja más interrogantes que respuestas, que estoy seguro el diario buscará resolver para sus lectores, como por ejemplo: ¿Estaba el MOP facultado para ceder este tipo de responsabilidad? ¿Según la ley, acuerdos municipales y fallos de la Corte Suprema de Justicia está es competencia del MOP regular la publicidad exterior?

¿Estaremos ante otro acto administrativo que será declarado ilegal como recientemente lo ha sido el decreto que varió las zonificaciones en San Francisco emitido por la ex ministra Herrera?

Por otro lado, que lejos estamos de aquellos años en que movimientos patrióticos reclamaban que los anuncios se escribieran en español? ya eso no es tema y no lo es, entre otras cosas, porque la “industria” de la publicidad exterior es un negocio millonario y nadie va a discutir sobre su contenido, además, atentaría contra la libertad de expresión.

Pero la discusión que no podemos dejar de tener, como sociedad moderna, es dónde, cómo y hasta cuándo vamos a seguir contaminando visualmente nuestras calles, avenidas y carreteas por el prurito de obtener beneficios económicos.

En fin, la caja de sorpresas del gobierno Torrijos se mantiene en estado de agitación, lo que no deja de asombrar es que, después de la experiencia de las privatizaciones de la última administración PRD, hayan regresado sobre sus andanzas con esta suerte de privatización encubierta o, por lo menos, desnaturalizado outsourcing del mantenimiento de los pasos elevados peatonales.