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04 de Apr de 2020

Nacional

Martinelli alrededor del mundo

PANAMÁ. Cien días no fueron necesarios. Con los cinco viajes que el presidente Ricardo Martinelli realizó en sus primeros 83 días, rompi...

PANAMÁ. Cien días no fueron necesarios. Con los cinco viajes que el presidente Ricardo Martinelli realizó en sus primeros 83 días, rompió no solamente el récord impuesto por el ex presidente Martín Torrijos, sino su propio discurso. En campaña política, Martinelli criticó duramente a los ex presidentes Ernesto Pérez Balladares, Mireya Moscoso y Martín Torrijos por sus frecuentes viajes al exterior. A dos meses de gobierno, Martinelli ya anunciaba su cuarto viaje, esta vez rumbo a Italia.

EL DESPEGUE

Luego de 15 días en el poder, Martinelli realizó su primer viaje como presidente del país a la hermana república de Costa Rica, donde conoció detalles de un sistema automatizado de citas que logró optimizar los servicios de consulta externa y la mora quirúrgica en las instituciones de salud de ese país.

Utilizando su jet privado, el presidente, desde su primer viaje oficial, da indicios de lo “obsoleto” que considera el avión presidencial y, por ende, de que no lo utilizará.

El mandatario viajó nuevamente a Costa Rica a finales de julio para asistir a la XI Cumbre de Tuxtla, la primera a la que asiste desde su investidura. Allí se une a los presidentes de México, Colombia y Centroamérica para condenar el golpe de Estado de Honduras.

A pesar de los dos viajes de julio, septiembre termina siendo el mes maratónico de Martinelli, pues en este bate el récord de viajes de Torrijos durante sus primeros días en el poder. El mandatario viajó a principios de mes a El Salvador, donde, en la XX asamblea del Consejo Empresarial de América Latina, insta a más de 160 empresarios a involucrarse en la administración pública para resolver los problemas de América Latina.

LLEGA A LA ALTITUD DE CRUCERO

De su primer viaje oficial a Italia, el 8 de septiembre, sorprendió la gran comitiva —una delegación de 37 panameños— que lo acompañó. Esta incluía tanto a miembros del gabinete, como a empresarios panameños y miembros de su familia.

En un viaje de una semana, el mandatario visita al Papa, al primer ministro italiano Silvio Berlusconi, y Lucca, el pueblo italiano de sus ancestros. Alcanza en este viaje tanto el mayor número de logros como la mayor cantidad de críticas.

Tras una audiencia de media hora con el Papa Benedicto XVI, Martinelli convenció al Pontífice de visitar Panamá en 2013 para conmemorar los 500 años del establecimiento de la primera iglesia en tierra firme. Adicionalmente, el presidente almuerza con Berlusconi, quien le ofreció financiar un hospital por 20 millones de dólares en la provincia de Veraguas y quien prometió una visita a Panamá a inicios de 2010.

¿Y las críticas? Sin falta alguna, por sus declaraciones improvisadas. Italia sirvió de escenario para que el jefe de Estado se autodenominara como el “anti-Chávez” y diera a conocer la admiración que profesa por el primer ministro italiano.

En una entrevista con “Il Giornale”, el mandatario también anunció, sorpresivamente, que el metro lo harían los italianos. La Presidencia no tardó en desmentir la versión y señalar que fue un error de interpretación del diario italiano.

EL DESCENSO

El último viaje del mandatario fue hacia Nueva York, donde intervino por primera vez el 24 de septiembre ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, e hizo historia con el lanzamiento ceremonial en el primer partido de béisbol de la serie entre los Yankees de Nueva York y los Red Sox de Boston en el nuevo estadio de los Yankees.

En su primer discurso ante la ONU, el presidente reitera su promesa de campaña política de gestionar el país como un empresario y no como un político. Además, señala su objetivo de “cambiar la manera de hacer las cosas” en Panamá.

El presidente utilizó su discurso para tratar muchos temas locales, entre ellos el programa de los “100 a los 70”, sin lograr profundizar en materias de política exterior en lo que hubiera sido un discurso más orientado hacia una audiencia de políticos, diplomáticos y académicos en la sede de la ONU.

En fin, los viajes del mandatario se han grabadado en la mente de los panameños por su frecuencia y por las declaraciones que el mandatario ha dado en el extranjero, muchas sin medir el mensaje que está transmitiendo o la audiencia a quien se está dirigiendo. Desde el día 101 en adelante, en materia de relaciones exteriores, los ciudadanos lo juzgaremos a partir de este marco de referencia.