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02 de Mar de 2021

Nacional

Una terminal interminable

COCLÉ. Siete años después de firmado un acuerdo entre la Inversionista Arilanca S. A. y la Terminal de Transporte de Coclé. S. A. (Tetra...

COCLÉ. Siete años después de firmado un acuerdo entre la Inversionista Arilanca S. A. y la Terminal de Transporte de Coclé. S. A. (Tetracosa), para construir una terminal de transporte, aún no se concreta nada.

A pesar de que existe un lote de 16 hectáreas ubicado entre el edificio de la Cervecería Nacional y las Oficinas del Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA), con todas las facilidades, tanto para transportistas como para los usuarios y los beneficios lucrativos para los inversionistas, nada ha ocurrido.

Lo que sí se observa en Penonomé es el aumento de piqueras improvisadas de diferentes rutas de la provincia de Coclé esparcidas en calles y lugares inapropiados que han ocasionado un descontrol vial y desorden urbanístico comercial apabullante.

EL PACTO INICIAL

A juicio de Rafael Eyseric, dirigente de la Asociación de Concesionarios de Pasajeros y Carga, representante legal de Tetracosa, y de acuerdo a lo que actualmente norma la legislación en materia de transporte, ellos son los que tienen la facultad como concesionarios para negociar la construcción de una terminal en Penonomé.

Pero ahora percibe, que están en el aire, porque después del pacto firmado con Arilanca, S.A. en el año 2003 que contemplaba el otorgamiento de 2.4 hectáreas, 5 locales comerciales, una estación de combustible, el control de los zarpes, servicios sanitarios, salón de reuniones, esta empresa no ha decidido emprender inexplicablemente el financiamiento de la obra.

Considera que sus miembros han hecho caso omiso de presiones o criterios infundados en su relación comercial y gremial con Tetracosa, que desde el año pasado ha generado un distanciamiento que no beneficia a ambas partes, pero que incomoda a la población que aspira un lugar moderno y por otra parte presiona políticamente a las autoridades locales que desean mostrar que están por el progreso y hacen algo para que sea una realidad.

José Alcedo de Arilanca, dijo que son los transportistas lo que no han entendido las razones de la magnitud de la inversión que raya o pasa de los 20 millones de dólares y que la empresa debe considerar su inversión con la relación costo- beneficio cónsono con su riesgo financiero.

Tetracosa, debe comprender que hay que revisar los términos pactados o hacer un trato nuevo, esta vez con el Municipio de Penonomé, que de entrar al pastel propone una empresa mixta en voz del alcalde Carlos Jaén, una repartición de la utilidad en 35% para Arilanca, S.A., 35% a transportistas, 25% Municipio de Penonomé y 5% a la sociedad civil.

El dirigente de los concesionarios, Rafael Eyseric no ve nada productivo en esta probable posibilidad tampoco el otro gremio que dirige Arsenio Castañedas porque el municipio no aporta nada financieramente, solo respaldo moral y local como unidad gubernamental administrativa.

El dirigente tiene en sus manos la carta que le favorece la por ley, respecto a quien tiene la capacidad de concesión toda vez que después de algunos escarceos legales que llegaron hasta la Corte Suprema de Justicia, con la intención de “tumbarle” el derecho de concesión pero al final ellos fueron favorecidos con el fallo que les reconoce ese derecho de negociación.

Rafael Eyseric cree que la primera palabra empeñada vale a favor de Arilanca S.A., pese a que han tenido ofertas de El Machetazo y del Banco Nacional que tienen terrenos. Dice que mantiene su palabra, pero Arilanca no ha respetado el pacto y ahora quiere negociar con el Municipio, sin ellos.