26 de Feb de 2020

Nacional

La quiebra de un hospital público

PANAMÁ. En 2009, el ministro de Salud, Franklin Vergara, como un acto de escarmio público, reunió a los trabajadores del Hospital Integr...

PANAMÁ. En 2009, el ministro de Salud, Franklin Vergara, como un acto de escarmio público, reunió a los trabajadores del Hospital Integrando San Miguel Arcángel de San Miguelito en el auditorio y les informó de la destitución del director médico, Pedro Contreras, y de todo el consejo de gestión que coadministraba el centro con un patronato.

Las razones por las que Vergara tomó esa decisión eran ampliamente conocidas en toda la población, no solo la que acudía a buscar atención médica y no la encontraba porque del nosocomia iban a la morgue.

Los únicos que elogiaban el modelo y hasta lo describían como ‘admirable’ -al parecer el agujero negro de las arcas del San Miguel-, eran los organismos internacionales vinculados a la salud.

Este hospital de segundo nivel, donde el Estado aportaba $4.5. millones y la CSS otros $4.5 millones para el funcionamiento con el compromiso de que gestionara otros recursos, se derrumbó dejando cuantiosas pérdidas que solamente el Estado quedó pagando.

Vergara tuvo que hacerle frente a los 7 millones en deudas, la mayor cantidad era con proveedoras de servicios médicos. En 2010 el hospital fue traspasado a la red hospitalaria del Ministerio. Y en un año ha tenido cuatro directores médicos.

Pero Vergara, al igual que Sáez Llorens, siempre sorprende a la población. En septiembre acudió con su recién nombrado viceminsitro y exdirector médico del San Miguel, Serafín Sánchez, a la Asamblea de Diputados. Allá dejó una carpeta con un proyecto de ley donde sentencia a muerte a los cinco patronatos. Antes, le asigna como presupuesto 2012 de consolación 148 millones de dólares.

¿La sorpresa? Resucita la figura de los consejos de gestión en los hospitales.