12 de Ago de 2022

Nacional

Vuelve polémica por las tarimas

PENONOMÉ. Un grupo significativo de ciudadanos penonomeños presentó nuevamente su inconformidad y repudio ante los miembros del Consejo ...

PENONOMÉ. Un grupo significativo de ciudadanos penonomeños presentó nuevamente su inconformidad y repudio ante los miembros del Consejo Municipal de Penonomé, ayer miércoles, por la probable ubicación de tarimas del carnaval sobre en el perímetro de la estatua a La Madre.

Los voceros de la sociedad penonomeña señalaron que la instalación de estas tarimas con espectáculos deplorables promueve el irrespeto a estatuas de prominentes personajes de la historia local y nacional. También ocasionan un fuerte hedor a orine y se mantiene la basura insoportable por muchas semanas, ocasionadas por la concesión municipal para vender espacios comerciales a través de la Junta del Carnaval Acuático.

Estos voceros de la sociedad civil en la villa zaratina concurren a esta instancia a escasos 40 días de los carnavales de febrero, para solicitar que no se utilice el tramo de la Avenida Juan Demóstenes Arosemena y sobre todo las isletas en un carnaval ‘de desenfreno’ que cambió radicalmente lo que fue el ‘carnaval de totumas en las calles, murgas, tunas, tamboritos o de sano esparcimiento popular entre familias y amistades visitantes’.

Por parte de los afectados habló Marcela Carles de Velarde, quien recapituló los aspectos negativos donde se ven afectadas familias que viven en el centro de Penonomé, El Bajito, Calle Chiquita, Las Delicias, las cuales quedan prácticamente secuestradas en sus casas o se tiene que mudar a otros lugares por esos días debido al volumen de la música que no les permite reposar.

Reiteraron que estos eventos deben reubicarse en otro espacio, así como los kioscos que, mal ubicados, dificultan los espacios para circular, facilitan los robos de carteras y las peleas con armas blancas aumentando la inseguridad, según enumeró la vocera del grupo indignado.

RECOMENDACIONES

Entre las recomendaciones directas sugirieron trasladar a otro lugar donde no atente o perjudique de manera directa a tantos ciudadanos que viven en Penonomé.

No permitir tarimas tan altas ni encima de las estatuas y jardines o que dificulten el tránsito de carros cisternas.

Que se controle el volumen de la música y que estos sean controlados por la ley.

El aseo en las calles fue otra demanda de este sector, las que deben limpiarse con los carros bomba.

La cantidad de servicios sanitarios portátiles debe aumentarse, así como una estricta vigilancia para la seguridad de los ciudadanos.

Otro aspecto que intenta retrotraer el carnaval de ayer, como lo describió el educador y activista comunitario Heraclio Quirós, es que se promuevan los culecos y tunas para que los asistentes puedan ir mojando y bailando por las calles.

El veterano dirigente social expuso con fuerza a nombre del pueblo su descontento por la forma como se ha distorsionado el otrora carnaval acuático de la ciudad de Penonomé.