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26 de May de 2020

Nacional

La vida en el hospital

Al darse cuenta de la existencia de los 13 leprosos, las autoridades sanitarias de EE. UU. escogieron un sitio en la orilla izquierda de...

Al darse cuenta de la existencia de los 13 leprosos, las autoridades sanitarias de EE. UU. escogieron un sitio en la orilla izquierda de la entrada del Canal: Palo Seco. Tenía una extensión de 500 acres y se encontraba muy cerca de la ciudad, apenas a unas 6 millas. Lo suficientemente cerca para el acceso de trabajadores y médicos y lo suficientemente lejos para no contagiar a otras personas.

Tranquilo, apacible y sosegado. Los Ríos Farfán y Grande, bordeaban el terreno, dejando la vía marítima como único acceso. Por eso la Comisión del Canal de Panamá, aprobó en junio de 1905 la suma de 25 mil dólares para la construcción del asilo para leprosos. Fue inaugurado dos años después, en abril de 1907.

La colonia panameña contaba con una espléndida vista al mar, ocho edificios: cuatro para los pacientes, uno para el Superintendente, dos para el personal y el restante era una capilla.

Cuando Ruth Thompson llegó era la época de integr ación: en lugar de aislar a los pacientes se hacían partícipes de la vida hospitalaria: construcción y limpieza de los edificios, proyectos de tipo avícola y agrícola y funciones teatrales, entre otras múltiples actividades.