Temas Especiales

01 de Apr de 2020

Nacional

Aumentan casos de Leishmaniasis en Chiriquí

A una dos horas de la comunidad El Silencio, en el distrito de Changuinola, se encuentra Cochigró una población habitada por más de mil...

A una dos horas de la comunidad El Silencio, en el distrito de Changuinola, se encuentra Cochigró una población habitada por más de mil habitantes entre indígenas de la etnia teribe y latinos dedicados en su mayoría a la agricultura y la pesca .

Al lugar no es fácil llegar ya que los moradores tienen que utilizar un transporte por medio de pick-up que los traslada desde El Silencio hasta la comunidad Sursuba hay que tomar un bote por el Río Changuinola hasta Cochigó para luego caminar una hora entre la montaña y caminos extensos y cruzar una quebrada cinco veces.

La experiencia la vivió la profesora de geografía e historia, Evila Miranda Vejarano, quien labora desde hace dos años en el Instituto Profesional y Técnico Agropecuario El Silencio en Changuinola. Para ella, no sólo la educación es su preocupación, sino también la salud de sus estudiantes y la familia, ya que recientemente al conocer que dos hermanitos, de uno de sus estudiantes, padecen de la enfermedad Leishmaniasis provocada por la picada de una chita o chinche produce llagas o granos que van comiéndose la piel hasta los huesos.

“Es algo impresionante lo que pude ver en las llagas en una de las quijadas de la menor de 5 años en la pierna de otro de sus hermanos, donde la picadura va creciendo sino no se acude a los médicos”, afirmó la profesora Miranda.

Las condiciones en que viven muchos de los residentes es bastante difícil, no cuentan con los recursos económicos para acudir a los centros médicos a recibir atención en cualquier momento que ellos lo necesitan ya que los medicamentos son demasiados costosos y se hacen diariamente, precisó.

Edisa Morieri es madre de 4 niños dos de ellos fue picado por el mosquito o insecto de la montaña anteriormente , pero ahora dos de sus hijos pequeños una de 5 años y otro de dos, también están afectados.

“Vivimos muy lejos y tenemos que trasladarnos por caminos muy difíciles, peligrosos ríos, quebradas que cuando crecen no podemos pasar y tenemos que esperar en áreas donde los mosquitos se aprovechan para picar”, dijo Morieri.

La madre de los menores precisó que todos los días tiene que llevarlos a hacerse tratamientos, pero que las condiciones del tiempo y económico impiden que los mismo sean atendidos.

Los médicos nos indicaron que van a hacer los análisis para conocer las causas reales de las picaduras en la piel que ataca a cualquiera, pero que en los niños es más evidente, agregó.

Pese al problema ellos acuden a la escuela a seguir sus estudios y esperan que las autoridades de salud se preocupen más enviando especialistas para estudiar y buscar posibles soluciones.

Sobre la presencia de las instituciones de salud, señalan los residentes que nunca se ha observado alguna gira médica para los moradores del lugar.

Mientras tanto en la provincia de Chiriquí, en comunidades ubicadas en Tierras Altas como Cerro Punta, Río Sereno y Boquete presentan casos de leishmaniasis debido a que han sido picados por las chitras en donde se reportan 30 casos en el 2012 y el 2013 se reportan 32 casos.

Según el doctor Santiago de Roux, es inevitable que las personas que residen en estas comunidades cerca a las montañas eviten ser picadas por las chitras o chinches.

Las picaduras pueden darse en cualquier épocas del año, ya sea en temporada lluviosa o estación seca.

Los centros médicos de la provincia de Bocas del Toro vienen atendiendo los casos que se han presentado.

Detalles La leishmaniasis afecta el cuerpo entero y es una forma que ocurre de 2 a 8 meses después de que la persona es picada por el flebótomo. La mayoría de las personas no recuerdan haber tenido una llaga en la piel. Esta forma puede llevar a complicaciones mortales.

Los parásitos dañan al sistema inmunitario disminuyendo el número de células que combaten la enfermedad.