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22 de May de 2022

Nacional

‘El gobierno de Ricardo Martinelli tuvo más escándalos que ninguno’

‘Todos los gobiernos tienen sus altas y bajas. No ha habido uno que no lo tenga’, dice la exministra de educación

‘El gobierno de Ricardo Martinelli tuvo más escándalos que ninguno’
Lucy Molinar.

Luego de su salida del Ministerio de Educación (Meduca), Lucy Molinar dice que quería mantenerse en un periodo de aislamiento de la opinión pública. Sin embargo, logramos que hablara un poco, aun cuando, dice, todavía no está lista para conversar sobre política. La también periodista se siente orgullosa de lo logrado en la educación. De la clase política... no tanto.

¿CÓMO SE SIENTE DESPUÉS DE HABER CULMINADO SU PERIODO?

El primer día fue difícil porque sale el sentimiento de ‘¿Y ahora qué hago conmigo?’. Poco a poco, pasando el tiempo, creando una propia rutina, y teniendo el espacio para poder revisar estos cinco años, tengo una satisfacción muy grande.

¿POR QUÉ?

Lo que comenzó como una aventura se convirtió en una realidad con resultados que va a tomar tiempo que alguien los reconozca; pero que se notan en la vida de muchos muchachos. Cada día recibo más noticias de éxitos que están teniendo nuestros muchachos y esa es una satisfacción muy grande.

¿LE HUBIESE GUSTADO CONTINUAR EN LA AVENTURA?

No era prudente. Ahora entiendo por qué Ricardo Martinelli me dijo ‘necesito una marciana en el sistema’. Había que darle una sacudida de piso al sistema. Iniciado este proceso, derrumbadas las barreras, tiene que venir una generación de gente que sabe, es parte del sistema y puede emprender lo que hace falta.

DICE ‘ALGÚN DÍA SE RECONOCERÁ...’

Eso no me interesa. No trabajo para que me aplaudan, no estoy en un concurso de belleza ni nada parecido; pero sí es cierto que el haber quitado el ruido del camino y haberle dado espacio a la gente buena, ha dado resultados preciosos.

¿FUERON INJUSTOS CON USTED?

No. Cada uno actúa como cree, como su conciencia se lo dicta y es parte del juego. Cuando uno entra a la vida pública tiene que saber que un día te aplauden, que otro te dan plomo y no pasa nada. Es parte de la vida. Yo fui a hacer lo que, en conciencia, creía correcto. Y eso fue lo que hice. De eso me siento muy orgullosa.

¿QUÉ FUE LO MEJOR DE ESTOS CINCO AÑOS?

Fueron varias cosas. Primero, que Ricardo Martinelli con Juan Carlos Varela, en esta misma silla, cuando acepté el cargo, nos comprometimos que cero política en educación, que cero nombramientos tipo ‘porque fulano es del partido o porque mengano es del partido’. Yo quería trabajar con los mejores y los encontré. Esos mejores fueron los que llevaron adelante los procesos. Total transparencia, eso era necesario en el sistema educativo; e independencia del resto de la cosa política. Si te das cuenta, nosotros no tuvimos que ver con la campaña ni con nada.

¿Y ESO CÓMO AYUDÓ?

Eso nos permitió tener la libertad de seleccionar a los mejores, de tomar decisiones duras; pero sin el temor a la injerencia política, porque el político es cobarde y cuando viene un momento duro, da lo que sea y resuelve. Pero no… no… no. Lo que teníamos por delante en educación era tan importante que cualquier decisión cobarde echaba al traste todo.

¿EL TENER LA POLÍTICA FUERA DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN FUE LO QUE LE PERMITIÓ SEGUIR TRAS LA RUPTURA DE LA ALIANZA?

Cuando se rompió la alianza, eso para nosotros fue transparente. No tuvo ningún impacto. El que estaba en un puesto en educación estaba por sus méritos profesionales, no por la cosa política. Habían panameñistas y siguieron estando ahí. En educación no pasó nada con el tema político durante los últimos cinco años.

¿LA EDUCACIÓN ES LA CENICIENTA DE LOS GOBIERNOS?

Sí. Sí, sí, sí. Todo el mundo dice ‘yo apuesto por la educación’, pero a la hora de la hora… la apuesta cuesta. Tuve la suerte de que Ricardo Martinelli a mí me respetó en todo. Inclusive en la última aventura en la que me metí y en la que todo el mundo me dijo ‘eso es una locura’, pero había que hacerlo.

¿HAY QUE REEVALUAR LAS PRIORIDADES CUANDO SE PUEDE GASTAR MILLONES EN PARTIDAS EXTRAORDINARIAS…?

¡Es una ofensa! Mejor no hablemos de política, que yo todavía no puedo. Es una ofensa ese despilfarro.

PERO MUCHOS DE ESOS MILLONES PUDIERON USARSE EN EDUCACIÓN…

¡Por supuesto! Al principio no pedí tanta plata, porque no teníamos la estructura preparada para invertir la plata bien. Lo que teníamos, sabíamos que podíamos administrarlo, porque teníamos que cambiar el Departamento de Ingeniería y Arquitectura, teníamos que crear el departamento de mantenimiento, teníamos que hacer muchas cosas. Tenía que estar segura de que se iba a hacer lo más expedito y transparente. Pero después ya estábamos seguros de que se podía invertir más, lo que pasa es que no nos alcanzó el tiempo, pero se hizo lo que se pudo.

SE CRITICÓ A LA NUEVA MINISTRA, MARCELA PAREDES, POR LA VINCULACIÓN CON USTED…

Eso fue una falta de respeto, porque es una profesional con una trayectoria que nadie puede desconocer en el país.

¿SE SIENTE TRAICIONADA POR SUS COLEGAS PERIODISTAS?

No, cada uno actúa como cree. Creo que ha habido un poco de mala fe en ese tema, porque no es correcto. Cada uno hace lo que cree, a veces por ‘ser creativos’, nos volvemos injustos, pero ese es su derecho.

TUVO UNA RELACIÓN TIRANTE CON LOS GREMIOS EDUCATIVOS…

Cuando la consigna es no hacer, por un lado, y tu consigna es hacer, hay que hacer. Y los que dicen no hacer, están muy molestos.

¿A QUIÉN LE RESPONDEN ELLOS?

Hay dos grupos, hay un grupo que responde a sus intereses personales, hay otro grupo que responde a corrientes ideológicas. Eso no es malo, están en su derecho, es parte de la democracia. Con eso hay que aprender a vivir, es la realidad. Lo que pasa es que no podíamos seguir con el sistema parado porque había que ponerse de acuerdo con gente con la que no podías ponerte de acuerdo nunca.

¿AHORA LA LLAMAN PARA SER REFERENTE EN TEMAS EDUCATIVOS?

No quiero, porque no es correcto. Hay una nueva ministra y hay que respetar su independencia. De afuera me llaman; pero tengo que respetar, por ética, que hay un nuevo gobierno, y es prudente hacerse a un lado.

¿LA NUEVA MINISTRA SE HA COMUNICADO CON USTED, LE SOLICITA AYUDA?

No, no. Eso hay que respetarlo.

AHORA MUCHOS COMUNICADORES, CON EL CAMBIO DE GOBIERNO, PASAN DE LOS MEDIOS A LAS OFICINAS PÚBLICAS…

En otro tiempo hubiera dicho ‘pecado mortal’. Hoy digo que si actúas con la rectitud y la independencia que requiere, no te afecta.

LAS CRÍTICAS QUE SE LE HACEN A MUCHOS, NO SON JUSTAS, ENTONCES…

Si usaste tu profesión como trampolín, no era correcto. Pero si te lo ofrecieron y tienes oportunidad de servir al país… Te lo digo por mi caso. Cuando me ofrecieron el cargo, para lo que no estaba preparada, mi hija, que hoy estudia periodismo, me dice: ‘Mamá, te has pasado 20 años criticándolo todo, ¿con qué autoridad moral sigues criticando ahora que te ofrecen una oportunidad para hacer?’ Demuestra que se puede, demuestra que se puede trabajar sin robar, que se pueden hacer las cosas. Comenzó a pasar algo allá adentro (señala su cabeza), además de que no me quedaba mucho por hacer en el periodismo nacional, ya había hecho casi todo. Y dije ‘voy a hacerlo’. Yo creo que hay que mejorar la educación, soy producto de una buena educación. En mi casa se podía dejar de comer, pero no de ir a la escuela.

TRAS ESTO, ¿SE PUEDE VOLVER A LOS MEDIOS?

No sé. Ahora estoy dedicada a otras cosas, por un tiempo. Pero no digo de esta agua no beberé.

¿CONSIDERA QUE LOS LOGROS DEL MEDUCA SE HUBIESEN PODIDO APRECIAR MÁS SI ESTE GOBIERNO NO HUBIESE PROTAGONIZADO…

¿Tantos escándalos con los medios? Por supuesto. Creo que ha sido de las grandes razones por las que hay un poquito de nerviosismo en el sistema. Pero es lo que toca, puedes vivir con la realidad o con lo que quisieras que hubiese pasado. Asumí el cargo y le dije al presidente: ‘No quiero que se meta la política en educación’. Eso me lo respetó hasta el último día.

¿CÓMO ES SU RELACIÓN CON ÉL?

Muy respetuosa.

¿CÓMO SE SENTÍA EN LOS GABINETES?

No iba mucho. Pero me metía en lo que creía. No daba espacio a que se metieran en las cosas educativas. Todos los gobiernos van a tener sus altas y sus bajas, sus rollos y sus escándalos. No ha habido uno que no lo tenga. Este tuvo más que ninguno. Yo pude mantenerme por la independencia que logré. Los que vienen, no van a ser diferentes. La clase política no es una clase que defienda ideales, que defiende intereses populares. No es ideológica. Esto no es una excepción..

CONSIDERA QUE EL GOBIERNO DE VARELA ES MÁS DE LO MISMO…

No, no, no. Todos los periodos tienen sus rollos. La clave en educación es mantenerse al margen de eso. En educación sí es necesaria la continuidad para poder consolidar los procesos y que no haya esa zozobra en la que todos se sienten a cada rato. Hay que tener una separación del sistema educativo del resto.

¿JUAN CARLOS VARELA CREE QUE ESTÁ CLARO EN ESTO?

Espero que sí. No hemos conversado el tema. Tiene que haberlo; si no, no se despolitiza; si no se mantiene la transparencia e independencia que debe haber en materia educativa, se va a volver a enredar la cosa.

¿CUÁL ES SU PERCEPCIÓN DE LOS POLÍTICOS, AHORA QUE LOS CONOCE MÁS A FONDO?

Esa pregunta te la contestaría mejor en tres meses… Pero te digo una cosa: es una decepción nuestra clase política. Y no es que aquí están los buenos y allá los malos. Es ‘quítate tú, que voy yo’. Viene una generación nueva, con juicio crítico, con valores mucho más sólidos. Yo los conocí.

MUCHOS COMENTAN QUE LOS POLÍTICOS SON REFLEJO DE LA SOCIEDAD…

Es que no son marcianos. Eso es lo que hemos construido. Hay una generación perdida en Panamá, que vivió valores porque se lo dijeron; pero apuesto porque el nuevo gobierno impregne un poquito eso y luche por mejorar eso. El otro día, alguien preguntaba: ‘¿Se puede ser funcionario público y ser honesto?’. Yo no me he robado un dólar. Si lo hubiese hecho, con la rigurosidad de mis colegas periodistas, ya hubiesen barrido y trapeado el piso conmigo. Sí se puede, es posible.

TRES MESES Y VUELVE A HABLAR DE POLÍTICA, ¿VERDAD?

Tres meses, sacudo un poquito la carga, el peso, porque la educación merece estar fuera, y digo lo que pienso… y lo voy a escribir también.