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02 de Dec de 2020

Nacional

Financial Pacific: diez minutos para borrar todo

Marcelo Kazuhiro y Jairo White fueron querellados por Financial Pacific por eliminar los archivos que registraban movimientos de compras

Financial Pacific: diez minutos para borrar todo
La casa de valores fue intervenida por la SMV.

No le tomó ni diez minutos completar la tarea. A través del acceso remoto a los sistemas informáticos, contando con las claves y contraseñas de la empresa, el especialista logró deshacerse de la información sensitiva guardada en los archivos de Financial Pacific.

No hay duda de que la misión era desaparecer información precisa: directorios y bases de datos.

Concluida la tarea, el sistema quedó impedido para guardar más datos. Nada que se escribiera posteriormente en la computadora quedaría en la memoria.

MISIÓN CUMPLIDA

El hecho ocurrió el 2 de julio del corriente, el mismo día en que Financial Pacific fue intervenida en segunda ocasión por los funcionarios de la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV).

Horas antes, Dalys Terán Sittón, la interventora, había llegado a las oficinas de Financial Pacific, en los pisos 16 y 23 del Edificio BBVA. Lo primero que hizo fue reunir al personal y explicarles la acción administrativa que se realizaba.

Posteriormente, les indicó que podían retirarse con sus pertenencias, pero advirtiéndoles que no se llevaran computadoras o inmobiliario de la compañía.

A las 7:20 de la noche, culminada la diligencia de la Superintendencia, un pick-up de doble cabina se acercó a las instalaciones. Adentro iban dos pasajeros: uno de facciones asiáticas y el otro de rasgos trigueños, según aparece en la querella a la que tuvo acceso La Estrella de Panamá.

El guardia de seguridad, continúa el documento, se percató de su presencia cuando subían en el elevador hacia el piso 23. Unos minutos después, llegaba al mismo piso a tiempo para verlos dentro del cuarto de máquinas del aire acondicionado. En las manos, llevaba una computadora portátil conectada a unos cables de colores azul, rojo y amarillo.

Después de unos minutos, el seguridad les solicitó que se retiraran y ellos aceptaron irse. Pero regresaron más tarde. Esta vez, dijeron que venían a apagar la alarma del piso 16, que se había activado. Pero el vigilante se fijó que no eran empleados de la compañía de alarmas, así que reportó el hecho a la Policía, que se presentó para detenerlos.

SIN RASTRO

Esos dos hombres eran Jairo White y Marcelo Kazuhiro.

Este último era el encargado de los servicios tecnológicos de la empresa, un ejecutivo de confianza de la casa de valores, a tal grado, que portaba llaves de ambos pisos y conocía los códigos de alarmas para activarlas y desactivarlas.

Se trataba de un contratista externo. Así lo indica también la querella interpuesta por la interventora Dalys Terán, en perjuicio de Financial Pacific, que reposa hoy en la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Propiedad Intelectual y Seguridad Informática, por la supuesta comisión del delito contra el patrimonio económico y la seguridad jurídica de los medios electrónicos.

Ese mismo día, 2 de julio, fueron cambiadas las contraseñas de los usuarios de los sistemas de Financial. Los funcionarios de la SMV se dieron cuenta de ello al día siguiente, al solicitar a un empleado que les mostrara el sistema de operaciones. El empleado no podía entender por qué la operación marcaba error. Una y otra vez. La contraseña no funcionaba.

Posteriormente, cuando las autoridades verificaron el equipo informático de Financial Pacific, se percataron de que se habían borrado varias carpetas del sistema: ‘prueba’, ‘Desa’ y ‘Oradata’. Y todo había sucedido entre las 9:23 y 9:31 de la noche del 2 de julio. Un trabajo que solo habría podido hacer un experto.

Una auditoría externa contratada por la interventora, determinó que se había borrado un grupo de archivos. Acto seguido, la computadora recibió un correo que indicaba que, debido a la falta de pago, la empresa externa contratada había suspendido los servicios. La SMV no tenía acceso ya a ninguna de las aplicaciones.

Casualmente, Marcelo Kazuhiro, el hombre de facciones asiáticas que el guardia de seguridad vio en el edificio, y que estaba presente en la reunión del personal con la interventora aquel 2 de julio, tenía derechos de administrador de la base de datos, y contaba con las contraseñas y correos. Era quien daba soporte técnico a Financial. El equipo de computadoras, los servidores, sistemas en general y videos de vigilancia, eran administrados todos por él.

En un posterior allanamiento al vehículo donde viajaban White y Kazuhiro, las autoridades incautaron dos discos duros, uno de tres TB y otro marca Toshiba. Además, cautelaron un iPod y un skypatrol (un rastreador GPS).

Posteriormente, Kazhuiro recuperó su libertad tras un salvoconducto que interpuso la embajada en Panamá de Brasil, país del que tiene nacionalidad y adonde, al parecer, ha viajado.

‘ME ENTERO AHORA’

—¿Qué tiene que decir sobre la desaparición de los archivos informáticos de Financial?—, preguntó La Estrella de Panamá al exdirectivo de la empresa West Valdés.

—Me estoy enterando ahora. Financial no tenía a ningún japonés trabajando en la parte de informática. Seguro es de los brasileños, porque ellos llegaron en enero de 2013. El japonés nunca trabajó para mí., Yo tenía un contratista externo