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25 de Oct de 2020

Nacional

El metro define su modelo de negocio

La licitación para la administración de los espacios publicitarios saldrá en dos meses, adelantó el equipo de Metro S.A.

El metro define su modelo de negocio
A finales de noviembre, el Metro de Panamá confirmó que se asesora con el de Santiago de Chile para la obtención de ingresos no tarifarios.

La apertura del metro a fuentes adicionales de ingreso, proyectada para este año, no evitará que el gobierno tenga que seguir subsidiando su operación, ni será una fuente de ingresos importante para el tren capitalino.

De hecho, el jefe de la empresa Metro, S.A., Roberto Roy, aseguró que han elegido modelos de negocio muy ‘livianos’ que no incluyen la instalación de puestos de venta en las estaciones.

‘Si en un extremo de la línea hay un centro comercial y en el otro hay dos, ¿qué vamos a estar vendiendo en el medio? (en las estaciones)’, argumenta el directivo. No es el prfil del metro y atiende también a motivos de seguriad.

El metro panameño ha descartado la opción de puntos de venta —fuera de permitir la instalación de pequeños puestos de servicios-, de acuerdo con Roy—, porque teme que se convierta en un mall ‘inútil’ y que se gaste más en operación que en los potenciales ingresos.

En ese sentido, el plan de apertura comercial sólo contempla por ahora publicidad no agresiva y la instalación de cajeros automáticos en los pasillos comunes y en las zonas pagas.

La licitación para la administración de los espacios publicitarios saldrá en dos meses, adelantó el equipo de Metro S.A.

Fuentes del Metro de Santiago (Chile), que asesora al de Panamá en su apertura comercial, dijeron a este diario a finales del año pasado que su modelo de negocio podría generar hasta $16 millones anuales.

Santiago propone, desde su experiencia, la explotación de las instalaciones de las estaciones y telecomunicaciones, además del resto de ideas que el metro panameño ya contempla.

El Gobierno Central aporta treinta de los $52 millones que cuesta por año operar la línea San Isidro-Albrook, según estimaciones del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

Durante el primer semestre de operación, los usuarios pagaron $10 millones en pasaje. Se hicieron unos 28 millones de validaciones, a razón de $0.35 cada una.

RÉDITO QUE NO ES RÉDITO

Julio Marquínez, asesor financiero de Metro, asegura que lo que se recaude no va a recuperar la inversión del Gobierno en la construcción de la línea uno (encargada a la brasileña Odebrecht, la española FCC y la francesa Alstom, al final por $2,100 millones), sino ‘reducir un poco la necesidad del subsidio’.

Según Marquínez, si bien hay modelos de metro que son ‘rentables’, porque lograron diversificar sus fuentes de ingresos, el de Panamá aún no está en esa etapa.

En ese contexto, Roy revela que, de todos modos, Metro, S.A. contempla la posibilidad de entrar en el negocio de bienes raíces, como una manera de conseguir capital.

El MEF, dice, pretendía traspasarles algunos terrenos para ponerlos en el balance de situación de la compañía pública.

La otra salida es un incremento del pasaje, decisión política que está congelada mientras el Gobierno Central no cierre las polémicas negociaciones con Mi Bus, para la nacionalización del servicio del metrobús, que pasará a manos de Metro, S.A.

El año pasado, la compañía proyectó que el aumento de la tarifa a $0.50 reduciría la afluencia a 150 mil pasajeros, y si fuese a $0.75, quedaría en unos 100 mil pasajeros, la mitad de lo que se registró en diez de los días hábiles de diciembre pasado.

El próximo año, el Estado pretende sacar a licitación las líneas San Miguelito-Nuevo Tocumen y Albrook-Ciudad del Futuro, cuyo costo conjunto, según las estimaciones extraoficiales, sería similar al precio original del ensanche del Canal.