20 de Feb de 2020

Nacional

Cuatro años sin justicia para jóvenes chorreranos

Hasta el momento, unas ocho personas han sido implicadas en el hecho, mientras que tres más están detenidas

Cuatro años sin justicia para jóvenes chorreranos
El caso está atrasado por tres recursos legales.

Hoy se cumplen cuatro años de la llamada ‘masacre de El Trapichito', que conmocionó a la población nacional y trascendió las fronteras panameñas.

Hasta el día de hoy, el caso de secuestro y asesinato de cuatro jóvenes universitarios de origen asiático en la comunidad de El Trapichito, en el distrito de La Chorrera, ha sido esclarecido a medias. El caso está, desde marzo de este año, en manos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

Hasta el momento, unas ocho personas han sido implicadas en el hecho, mientras que tres más están detenidas. Sin embargo, los familiares de Ken, Yessenia, Georgina, Samy y Joel aseguran que hace falta llamar a declarar a más testigos e involucrados.

Hace siete meses, antes de que se convocara la audiencia que le pondría fin a este caso, los familiares interpusieron un recurso, pidiendo a los magistrados de la sala penal que devuelvan el expediente al Ministerio Público con el objeto de que se practiquen, al menos, cuatro pruebas de campo y se recojan declaraciones que el fiscal especial del caso, Sofanor Espinosa, se negó a ejecutar.

En caso de que los magistrados fallen a favor de la petición de las partes afectadas, se podría comprobar o deslindar la responsabilidad de dos unidades de la Policía Nacional que, según versiones extraoficiales, estuvieron relacionados en el asesinato.

LO QUE NO SE CONTÓ...

El expediente cuenta, hasta el momento, con más de 500 fojas, pero, según los familiares de las víctimas, no narra toda la historia.

Una fuente ligada a la investigación inicial dijo a La Estrella de Panamá que dos días antes de la entrega del primer rescate (septiembre de 2011), dos de los tres dominicanos detenidos fueron vistos en el centro recreativo La Pagoda, en la comunidad de El Espino, a unos quince minutos del centro de La Chorrera, sosteniendo conversación con dos unidades de la Policía Nacional.

Uno de los policías fue parte del equipo que escoltó a los familiares de las víctimas el día que se entregó la primera bolsa de dinero.

MANIPULACIÓN

Por otro lado, la defensa de la parte afectada alega que una de las escenas del crimen fue manipulada por las mismas unidades de la Policía que conversaron en La Pagoda con los asesinos confesos, lo que, supuestamente, les permitió cambiar la posición de algunos elementos presentes en el auto que transportaba a Georgina y Sami el día que fueron secuestrados. El auto fue abandonado y hallado días después con manchas de sangre, en El Limón, comunidad hoy conocida como Costa Verde.

RETRASO EN EL PROCESO

En noviembre del año pasado y febrero de este año, fueron presentados dos recursos de hábeas corpus a favor de Gilberto Ventura Ceballos y Félix Manuel Rosario Brujanos, imputados en el secuestro y asesinato de los jóvenes. Uno de ellos admitió haber cobrado $243 mil por el rescate fallido de los universitarios.

Estos dos recursos, unidos al presentado en marzo por los familiares, han retrasado la audiencia que debió celebrarse siete meses atrás.