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12 de Jul de 2020

Nacional

Panamá, a paso lento para el uso de autos eléctricos

En las calles de Panamá circulan 200 vehículos, entre autos y autobuses, totalmente eléctricos, y unos mil 400 autos híbridos, aquellos que operan con carga eléctrica. Hay iniciativas para buscar políticas de Estado en energía renovable

Panamá, a paso lento para el uso de autos eléctricos

El transporte representa la cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, que siguen aumentando.

Se estima que en Panamá circulan 200 vehículos, entre autos y autobuses, totalmente eléctricos, y unos 1,400 autos híbridos, aquellos que operan con carga eléctrica y combustible, según información de la Autoridad de los Servicios Públicos (Asep).

El parque vehicular de Panamá supera los 1.4 millones de autos en todo el país.

La demanda de combustibles fósiles a base de petróleo es insostenible. Cifras de la Contraloría General de la República reportan la venta de 1,128,737 galones de combustible en los 12 meses de 2019, unos 21,590 galones de combustible más que el año anterior.

El transporte produce el 23% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y si no se toman medidas concretas se tendrá un crecimiento del 20% para 2030.

La aplicación inmediata de políticas públicas que fortalezcan el mercado de vehículos eléctricos podría evitar el consumo de 127 millones de toneladas de petróleo para ese año.

De acuerdo con información de registros de automóviles proporcionada por la ADAP, según detalla la Asep, se estima que desde 2011 a la fecha se han registrado 186 vehículos eléctricos en Panamá, incluyendo las 34 unidades importadas por BYD en 2017 y el primer auto eléctrico importado a Panamá en 2011 por la Autoridad del Canal de Panamá. La mayor parte de vehículos en Panamá son eléctricos híbridos enchufables.

La Asep en su informe detalla que no consideran los vehículos eléctricos contenidos en la flota de transporte de Fundación Ciudad del Saber. “Al momento de redactar este informe, se hizo el contacto para registrar esta información, pero no ha habido respuesta”, precisa la información divulgada en portal de Datos Abiertos de Panamá, que son datos puestos a disposición del ciudadano sin restricción de acceso, para su libre uso, reutilización y redistribución.

En agosto de 2018, mediante un esfuerzo conjunto “liderado por el Municipio de Panamá, con apoyo de MiBus, Secretaría de Energía, MiAmbiente, ATTT, y a la contribución de la empresa BYD, quien cedió de manera temporal un bus eléctrico modelo K7M, de 9,35 metros, se logró poner en circulación a manera de prueba piloto y evaluación de la tecnología en un bus en una ruta especial entre la plaza 5 de mayo y el Casco Antiguo. Además, el 13 de agosto del año 2019, BYD inició otro proyecto piloto con un bus de 12 m. Ambos proyectos buscan probar la tecnología y demostrar sus beneficios a tomadores de decisiones y la población en general.

“Regular el sector de movilidad eléctrica es un reto. La integración de personal certificado al proceso de investigación y consulta para el desarrollo de políticas públicas, es nuestra responsabilidad”, asegura el diputado Edison Broce, quien presentó en 2019 un proyecto de ley para incentivar la movilidad eléctrica en Panamá.

La empresa

ENSA Servicios, en comunicación con este medio, reconoció la importancia de la movilidad eléctrica para el país y respalda las iniciativas encaminadas a cimentar bases sólidas y duraderas que permitan avanzar como sociedad en el propósito de la eficiencia energética y la protección al medio ambiente.

La empresa detalló que ha instalado por el momento, 10 cargadores para vehículos eléctricos, cuatro residenciales y seis comerciales. Los costos de inversión varían dependiendo el caso, explicaron.

Los puntos de carga están en las sedes de ENSA en Santa María y Arco Iris en Colón y en la sede de MiBus en Los Pueblos.

Desde la empresa ENSA están viendo el nacimiento de una política pública al respecto como lo es la Estrategia Nacional de Movilidad Eléctrica (desarrollada por la Secretaría de Energía y ONU Medio Ambiente), líderes en la Asamblea que ya le están apostando a su sostenibilidad en el tiempo y entidades financieras que ya están diseñando líneas de crédito para la financiación de estos vehículos. “Estos son los primeros pasos tangibles que nos permiten pensar que estamos bien encaminados”, precisa la empresa.

Desde la empresa se resalta que de todas maneras se debe recordar que es importante alcanzar la integración y completa coordinación de las entidades de gobierno, impulsar la participación de todos los involucrados: atraer usuarios, involucrar a más entidades financieras y de seguro, y considerar que los beneficios vayan más allá del costo de la energía eléctrica o del mantenimiento de los medios de transporte.

El proyecto de ley

El proyecto de ley establece que los vehículos eléctricos, cuyos documentos de revisado vehicular cumplan con los índices mínimos de eficiencia energética y emisiones de gases de efecto invernadero, gozarán de la exoneración por el pago de trámites de placa durante cinco años a partir de la fecha de compra.

Los edificios de proyectos residenciales, comerciales e instituciones públicas con una altura mayor a los 50 metros, centros comerciales y estaciones de combustible deberán habilitar estaciones de carga de vehículos eléctricos acorde a su demanda mínima.

Se prohíbe la renovación de concesiones a proveedores de autobuses de combustible fósil destinados al transporte masivo de pasajeros.

La Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre deberá establecer, con criterio de prioridad, la asignación de cupos de taxi a vehículos eléctricos.

El Pacto Verde de la Unión Europea

Los países de la Unión Europea, por ejemplo, han creado una hoja de ruta para reducir el efecto invernadero. Esa hoja de ruta se llama el “Pacto Verde Europeo”.

Entre las acciones del Pacto Verde está la de impulsar un uso eficiente de los recursos mediante el paso a una economía limpia y circular. Además, restaurar la biodiversidad y reducir la contaminación.

La Unión Europea tiene como meta ser climáticamente neutra en 2050.

Para ello, la comisión propondrá una “Ley del Clima” europea con el fin de convertir este compromiso político en una obligación jurídica y en un incentivo para la inversión.

Para alcanzar este objetivo, será necesario actuar en todos los sectores de nuestra economía: invertir en tecnologías respetuosas con el medio ambiente, apoyar a la industria para que innove, desplegar sistemas de transporte público y privado más limpios, más baratos y más sanos, descarbonizar el sector de la energía, garantizar que los edificios sean más eficientes desde el punto de vista energético, colaborar con socios internacionales para mejorar las normas medioambientales mundiales.

La UE también proporcionará apoyo financiero y asistencia técnica para ayudar a las personas, las empresas y las regiones más afectadas por la transición hacia la economía verde. Para ello recurrirá al denominado Mecanismo para una Transición Justa, que contribuirá a movilizar 100.000 millones de euros, como mínimo, durante el período 2021-2027 en las regiones más afectadas.

En tema de transporte la UE asegura que hay que transportar más mercancías por ferrocarril o vías navegables. Ellos estiman que para 2025, se necesitará aproximadamente 1 millón de estaciones públicas de recarga y repostaje para los 13 millones de vehículos de emisión cero y de baja emisión que se esperan en las carreteras europeas.