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26 de Nov de 2020

Política

‘No soy el ungido de nadie’

PANAMÁ. La Comisión de Gobierno y Asuntos Institucionales de la Asamblea Nacional inició ayer la jornada de entrevistas a los aspirantes...

PANAMÁ. La Comisión de Gobierno y Asuntos Institucionales de la Asamblea Nacional inició ayer la jornada de entrevistas a los aspirantes a la Defensoría del Pueblo.

Unos 12 candidatos acudieron al llamado, entre los cuales se encontraban Cristina María Ubillús, Rosario Sarasqueta, Modesto Cerrud, Luis Cortez y hasta el viceministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, Luis Ernesto Carles.

Cada entrevistado tenía 30 minutos para sustentar ante los diputados sus motivaciones para presentar su hoja de vida ante la Comisión de Gobierno como aspirante al cargo de defensor del Pueblo.

La reunión llegó a su punto más álgido cuando ingresó al Salón Azul el viceministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, Luis Ernesto Carles.

Con un cuello ortopédico en su nuca y rasguños en sus brazos —muestras evidentes de los ataques que recibió hace tres días por parte de indígenas en San Félix— Carles respondió las preguntas que le hicieron los diputados, en especial los de oposición.

Uno de ellos, el diputado Yassir Purcait, fue directo y le preguntó si era verdad que él es el ungido del gobierno para ocupar el cargo.

Con la serenidad que lo distingue, el viceministro respondió: ‘no soy ungido de nadie y no he sido mandado por nadie’.

Carles sustentó ante los diputados que él reúne todos los requisitos para convertirse en el nuevo Defensor del Pueblo, ya que a sus 37 años, más allá de su desempeño político, cuenta con una vasta experiencia en el ramo de la pedagogía, sociología y formación cristiana.

A su vez, mostró su disposición de abandonar el partido Panameñista ‘por moral’, si llegase a ser escogido.

Quien le dio un espaldarazo a Carles fue el diputado panameñista Osman Gómez: ‘mi voto está comprometido con usted’, expresó.

Otro de los más cuestionados fue el ex director de Pasaportes Luis Cortez, quien en su exposición argumentó que si llegara a dirigir la Defensoría del Pueblo, su afiliación política no le impediría actuar con independencia en ese cargo.