26 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

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La caída de Wall Street

“Menos mal que con las elecciones a la vuelta de la esquina, los congresistas temen más a Bush que a Al Qaeda”, opinó un periódico europ...

“Menos mal que con las elecciones a la vuelta de la esquina, los congresistas temen más a Bush que a Al Qaeda”, opinó un periódico europeo al enterarse de que el Congreso rechazara la solicitud de 700 mil millones de dólares hecha por la Casa Blanca. La caída de Wall Street refleja la crisis del capitalismo mundial. Representa un eslabón más en el espiral que incluye la crisis de los precios de los hidrocarburos y de alimentos, la crisis climática y la crisis de las guerras imperiales.

Para los panameños que leen a Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía, la crisis mundial tiene fuertes similitudes con la situación de Panamá. Las maniobras sin regulación de Wall Street hundieron a la economía norteamericana. En Panamá los economistas atrincherados en el Palacio de las Garzas (Presidencia) están cavando un hueco del cual será casi imposible sacar el país. Siguen escondidos detrás de los textos fundamentales redactados en la década de 1970. Además, mantienen un silencio hermético sobre el destino de más de mil millones de dólares apostados a la bolsa de Nueva York con fondos de los pensionados panameños, del Canal de Panamá y tantos otros ahorristas. Sumas importantes estaban en el Banco Wachovia, que se hundió y fue comprado por el CitiGroup.

Stiglitz denuncia a los oligarcas financieros norteamericanos que han cosechado miles de millones de dólares alardeando de que ayudaban a gestionar el riesgo y a asignar el capital con eficacia. La crisis de Wall Street ha demostrado que los “consultores” son unos farsantes. Han gestionado las finanzas con los pies, arruinando a 4 millones de familias que perdieron sus casas por las quiebras bancarias. Wall Street se cree con el derecho de ser rescatado por los mismos que arruinaron a nombre del fundamentalismo neoliberal.

EEUU se está ahogando. Stiglitz recomienda dar tres pasos para enfrentar la crisis: 1. Hay que rediseñar el sistema regulador. Para corregir el problema, hay que reclutar líderes políticos responsables que crean en la planificación y en la regulación; 2. Hay que reglamentar los incentivos. Los “consultores” no gestionan el riesgo, lo producen; 3. Se necesita más transparencia. Había transparencia en un sentido técnico. Pero era tan complejo que nadie lo entendía.

El equipo (“team”) de “consultores” de la Presidencia panameña, insiste en que la crisis no afectará el sistema financiero del país. El “Team Martín” asegura que la burbuja inmobiliaria creada en Panamá durante los últimos cuatro años nunca estallará. Los “consultores” panameños tienen una colección de mentirillas que repiten una y otra vez: 1. El sistema regulador panameño es perfecto, porque no existe; 2. La “mano invisible” resuelve todo lo relacionado con los incentivos; 3. En Panamá hay transparencia total. Deben entrar a la página web de la Presidencia.

Excluyendo al “team” de Martín y a los neoliberales fundamentalistas, el resto del país está consciente de que Panamá enfrenta una crisis de proporciones mayores. A pesar de las advertencias, los neoliberales atrincherados insisten en plantear dos opciones: Por un lado, robarse todo lo apostado o, por el otro, arrastrar el país entero a la ruina. Santayana fue quien dijo que “los que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo”.