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23 de Sep de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Respete, Sr. Raúl Mulino

Entiendo que en política hay adversarios, no enemigos; que se debate sobre las acciones, pero no se irrespeta. De la misma forma opino q...

Entiendo que en política hay adversarios, no enemigos; que se debate sobre las acciones, pero no se irrespeta. De la misma forma opino que si públicamente se dice una mentira, se irrespeta a todo el que la escucha. Usted dio un fogoso discurso censurando las leyes de seguridad, defendidas, según usted, por Daniel Delgado Diamante.

Entre las muchas cosas que le escuché: “Y si fueran militares que honraron el uniforme el 20 de diciembre menos mal, pero quedaron todos metidos en la embajada latinoamericana? fueron unos cobardes? cobardes”.

Ante lo arriba expuesto, sólo tomaré un ejemplo y en una sola área y le pregunto: ¿Usted estuvo en San Miguelito el día de la invasión? Le contesto: NO. Puede ser que lo dicho lo escuchó y repitió. Esto me recuerda la frase que escribió Adolfo Hitler en su libro “Mi Lucha”: “Una mentira repetida mil veces se convertirá en una gran verdad”.

Sr. Mulino, Rolando Sterling A., quien sí estuvo en ese distrito el 20 de diciembre del 89, en su libro “La Batalla de San Miguelito”, dice: “Integrantes del Batallón de la Dignidad San Miguel Arcángel acudimos de inmediato al cuartel de la Undécima Zona Militar en San Miguelito. Allí vimos al Teniente Coronel Daniel Delgado Diamante comunicándole a los oficiales, clases y tropas bajo su mando, que Panamá estaba invadida”... “En un gesto consecuente con el momento histórico, este militar patriota distribuyó los fusiles y las municiones, recomendando desplazarnos a distintos puntos para tomar posiciones de combate”. Y continúa narrando: “Por fin descendieron tropas aerotransportadas (gringas) en helicópteros de doble hélice en las faldas del Cerro Tinajita, y entre el fuego de los morteros operados por miembros de la zona al mando del Teniente Coronel Daniel Delgado y el fuego de los fusiles de los Tigres y el de “San Miguel Arcángel”, le sacamos la “mugre” a los “marines yanquis”.

Si hubiese llamado a Lucho Gómez (embajador en Cuba), que sí estuvo en San Miguelito en esos momento; o si hubiese leído “El Libro de la Invasión” de Pedro Rivera y Fernando Martínez, el cual recoge testimonios, que dicen: “La tropa bajo el mando del Teniente Coronel Delgado, unos 60 u 80 soldados”, no hubiera descalificado a alguien sosteniendo una mentira.

Cuando pido respeto no es al ministro, es a Daniel Jr., Ana Gabriela y Ana Victoria, su hijo e hijas, quienes hoy ocupan, por méritos propios, un espacio en la sociedad, que usted trastoca por no actuar como un político de altura. Su antecesor en la Cancillería fue un gran nacionalista y político, el Dr. Linares; tenía adversarios, no enemigos políticos, jamás descalificó a nadie con mentiras. Fue respetuoso y respetable. Las cosas buenas se imitan. Delgado Diamante no necesita que lo defiendan. Yo defiendo la verdad. Dirigente Político Raúl Mulino cuando se miente, se irrespeta al que escucha. Le aconsejo rectificar y eso lo hará crecer como persona y como político. Respeto guarda respeto.