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21 de Jan de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Líder continental

Entre tanta noticia negativa, como crisis económica, violencia, ruido, más inseguridad, historias olvidadas en los clósets como polvo ba...

Entre tanta noticia negativa, como crisis económica, violencia, ruido, más inseguridad, historias olvidadas en los clósets como polvo barrido debajo de las alfombras, también hay noticias importantes y positivas que no deben pasar desapercibidas. Tenemos héroes deportivos, como campeones olímpicos, reyes de los tinglados y un espectacular nadador que rompe marcas mundiales; una ídolo musical latinoamericana y ahora un líder demócrata continental. En reciente cónclave internacional realizado en Washington, el dirigente cívico y empresarial Enrique de Obarrio fue electo como coordinador general Alterno de la Red Latinoamericana y del Caribe por la Democracia.

La precitada organización es un ente hemisférico adscrito al Movimiento Mundial por la Democracia, conformado especialmente por organizaciones de la Sociedad Civil, cuya misión es proveer a la sociedad civil y otros actores de una plataforma de diálogo y acción independiente, que contribuya al fortalecimiento de la vida democrática de la región. La Red busca facilitar apoyo y solidaridad a individuos y grupos en situaciones donde la democracia está en peligro; crear conciencia y divulgar los valores, principios y prácticas democráticas e incidir para que las leyes y políticas públicas se adapten a los principios democráticos.

De Obarrio, coordina el Movimiento Nacional Fuerza Independiente, es vicepresidente fundador del “Sector Privado de las Américas”, presidente del Consejo Nacional EEUU-Panamá y fue presidente de APEDE. En sus primeras declaraciones como coordinador general del organismo regional, dijo que “se persigue trabajar desde la sociedad civil, en forma mancomunada con otros sectores (privado, sindicatos, partidos, gremios profesionales, académicos, etc.), en la solución de los principales apremios sociales (pobreza y desigualdad), así como contra vicios como la corrupción, que están afectando la credibilidad en el sistema democrático, y resultando el surgimiento de líderes populistas que devienen en regímenes totalitarios”.