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24 de Feb de 2021

Redacción Digital La Estrella

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Veragua: significado histórico

“Veragua: la tierra de Colón y de Urracá” del Dr. Mario José Molina Castillo rescata y fortalece la significación histórica, geopolítica...

“Veragua: la tierra de Colón y de Urracá” del Dr. Mario José Molina Castillo rescata y fortalece la significación histórica, geopolítica, social, rural, urbana y cultural de la provincia, en el período de 1502- 1821.

El capítulo sobre la vida agraria colonial reconstruye la estructura implantada por el régimen colonial hispano sobre la base de la adaptación de productos agrícolas importados de la metrópoli y el uso extensivo y abusivo de la mano de obra indígena.

El sistema de producción feudal que llevó España al Nuevo Mundo desembocó en Veragua en la confiscación de la tierra de cultivo de las etnias indígenas y repartirla a precio irrisorio entre las grandes familias, la iglesia y los cabildos. Campos de labor cultivados por nuestros antepasados precolombinos pasaron al dominio económico de familias acaudaladas veragüenses. Montes, ríos, bosques, cordillera, fueron engullidos por la gula geofágica de los encomenderos españoles y sus herederos criollos, como lo comprueba la diligentes investigación emprendida por Molina en protocolos notariales de Alanje y Santiago de Veragua, documentos de la Real Hacienda, informes de visitadores y otros testimonios escriturarios.

Molina no se ha limitado a los aspectos de tenencia de la tierra, complementado por cuadros estadísticos sumamente ilustrativos sobre agricultura, ganadería, producción textil, etc., sino que ha engarzado facetas humanas de las familias veragüenses, que le otorgan un carácter integral a su notable labor investigativa. De los álbumes familiares extrajo fotografías de las familias que construyeron grupos de poder de la provincia, caracterizados por una marcada tendencia endogámica presente hasta en el comercio y la propiedad agraria.

Estos daguerrotipos color sepia reviven los usos y costumbres de la sociedad colonial panameña, cuyo estilo de vida tejió una cultura criolla autóctona en toda la extensión territorial de Veragua, que, en aquella época abarcó las ciudades y villorrios que hoy constituyen Chiriquí. El apogeo de Panamá se nutrió del material humano de la Veragua histórica. Molina remarca que los Fábrega Arosemena, Obaldía, Icaza, Aizpurúa, de Obarrio , Lasso de la Vega, López, Araúz Gallegos y otros clanes familiares son oriundos de Veragua y partieron a la ciudad de Panamá. De la unión de las familias Arosemena — Fábrega brotaran retoños como el historiador Mariano Arosemena, autor de las Aportaciones Históricas y redactor principal de la Miscelánea del Istmo, padre de Justo Arosemena.

Molina contribuye a que mi esposa Raquel Méndez Aizpurúa, sus hermanas Matilde y Melva, y toda la familia Aizpurúa de Chiriquí, sacudan el polvo genealógico de su rama materna, con la publicación de las fotografías del ganadero chiricano don Nicomedes Aizpurúa Alvarado, natural de Cañazas, y su esposa doña María Ubaldina del Carmen Castillo Araúz. Otro miembro de la gens (clan) Aizpurúa que aparece en esta obra es Pedro Regalado de Aizpurúa, cura de San Francisco Javier de Cañazas. Molina vuelve a fundar la provincia de Veragua con este extraordinario trabajo, leyendo arcaicos infolios en Panamá y en España, en los testamentos y escrituras notariales de Veragua y en el Archivo de Indias de Sevilla.