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20 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Balbina: ni Alcaldía ni Presidencia

Corrían los días finales de octubre de 2006 cuando a lo interno del PRD se comenzaban a hilvanar los tejidos de la campaña electoral. Er...

Corrían los días finales de octubre de 2006 cuando a lo interno del PRD se comenzaban a hilvanar los tejidos de la campaña electoral. Era un tema que todos querían tocar, pero muy pocos se atrevían a hacerlo. Surge, entonces, la necesidad de discutir lo relativo al proceso de la inscripción masiva, la escogencia de delegados, el congreso y la elección del CEN. Allí se perfila el tema y surge el recordatorio de Juan Carlos Navarro sobre sus “sacrificios y bajadas” anteriores y en silencio la campaña comenzó a aceptar esta hoja de ruta.

Casi convencida de lo anterior, Balbina Herrera comenzó a trabajar sobre la base de una candidatura a la Alcaldía del distrito capital y así se llega “a acuerdos y compromisos” con el virtual, hasta esos momentos, candidato del PRD. Se cruzan criterios con el Ejecutivo y desde esta instancia se dan los instructivos y directrices políticas. Hasta aquí todo parecía seguir el guión político trazado. No fue sino después de las contiendas internas, incluyendo la escogencia del CEN, cuando surge desde el Ejecutivo en asocio con el equipo político de Balbina la necesidad de reevaluar todo, pues, las encuestas marcaban un alto porcentaje de aceptación popular hacia Ricardo Martinelli.

Fue así como con un supuesto apoyo del presidente, del Ejecutivo y del CEN del PRD, Balbina decide tirarse al ruedo, confrontar lo que había que confrontar a lo interno del partido y anuncia sus famosos “40 días de reflexión y consulta”, que sólo duró tres días, renunciando, de esta manera, a sus aspiraciones a la Alcaldía y presentándose como candidata en las primarias. De allí en adelante la historia es ampliamente conocida.

Hoy, a lo interno del PRD es un secreto a voces que la encrucijada política en que se encuentra la candidata Balbina Herrera Araúz se pudo evitar y poder conquistar fácilmente la comuna capitalina y desde allí estructurar un trabajo que permitiera sentar las bases para una candidatura fresca, mucho más madura y con grandes perspectivas de triunfo en el 2014.

El problema radica en que su vida política colapsó con la aparatosa derrota que, según los índices estadísticos indican, va a recibir el domingo tres de mayo, haciéndolo extensivo a su partido, el PRD. Cada día que pasa, la candidata voltea la mirada hacia atrás y hacia su alrededor, buscando los culpables de esta incertidumbre y no los encuentra, unos por estar buscando su triunfo electoral, el Ejecutivo “trabajando hasta el último día” y el señor presidente tratando de disfrutar de su viaje número cien.

Esta triste historia política de la candidata pareciera un guión de telenovela, pero lamentablemente, para ella y el PRD, es una cruda realidad y que muy bien pudiese llevar el título de “Ni chicha, ni limonada”.

-El autor es abogado.t18tania@hotmail.com