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27 de Oct de 2020

Redacción Digital La Estrella

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Hospitalosis

Con el Cambio, el MINSA está recuperando la luz y retomando los criterios técnico —administrativos con lógica— científica. El Hospital S...

Con el Cambio, el MINSA está recuperando la luz y retomando los criterios técnico —administrativos con lógica— científica. El Hospital San Miguel Arcángel fue construido por el presidente Endara. Su presupuesto fue de $7 millones, al final consumió $12 millones, con el PRD. Antes, sin iniciar su construcción, el PRD pidió 33 millones en préstamos a Francia. El MINSA le pagó $1 millón en efectivo a la CSS por el terreno. El HSMA fue integrado, fue semiprivatizado, siguiendo orientaciones internacionales neoliberales, contra la opinión del objetivo inicial.

Desde el inicio Comenenal, niveles médicos y sociales con “ experiencia ” expresamos que ese modelo era privatizador, no práctico y antieconómico. El tiempo demostró lo que estaba previsto: incoordinación, explotación inicial por algunos empresarios de salud, quiebra de los últimos, manejo irregular. Ahora, tiene que reestructurarse el funcionamiento del HSMA.

Las prácticas de unificación de atención deben encuadrarse por etapas en lo que ya estuvo planteado en un gobierno anterior: de centralización normativa y descentralización ejecutiva en la Coordinación Funcional. Unificar por etapas la normativa, la planificación, la rectora, la sistematización, la modernidad, las macroadquisiciones, la auditoría, la supervisión y otros aspectos; y descentralizar la atención ejecutiva preventiva y curativa general con participación efectiva de la comunidad, especialmente en la vigilancia, prevención y educación sanitaria.

Puntos especiales merecen los adecuados presupuestos, su ejecución y auditorías considerando el elevado costo de la moderna tecnología científica. La Red de atención, comunicación y transporte es un antiguo propósito del MINSA, que ha estado dependiendo de las vías de acceso, de la participación de empresas locales, de la sociedad y de la decisión política de atender a comunidades, aunque no tengan muchos votos. Los telediagnósticos, telecomunicación y la coordinación con otras instituciones de seguridad y urgencias pueden agilizar esta acción.

Desde 1960, en una reunión Internacional de Escuelas de Medicina en Montevideo, en que representó a Panamá únicamente el Dr. Gorriz (q.e.p.d), que me designó su ayudante por estar especializándome en esa ciudad, se dio una serie de pautas de calificación a las Escuelas de Medicina, entre otras: personal de dedicación exclusiva, presupuesto universitario suficiente para áreas de investigación, docencia, atención clínica ambulatoria y hospitalaria.

El hospital universitario es costoso, porque debe incluir esas áreas con tiempo y calidad, para garantizar la salud colectiva y la enseñanza. Cuando se recibió el Hospital Gorgas se programó hacer módulos institucionales especializados, entre ellas la Escuela de Medicina; pero posteriormente genios economicista PRD quisieron convertirlo en hotel, al final quedó solo parcialmente actuando como hospital.

La idea del hospital universitario no es nueva. Y es bueno que se comience por algo. Pero ese hospital debe tener suficiente presupuesto universitario para operar como tal y a un nivel de excelencia.

No puede ser solo un hospital de atención con personal para sacar trabajo. Tiene que ser para enseñanza e investigación, donde los concursos y la alta tecnología permitan elevar el nivel de calificación de nuestra Escuela de Medicina y de la Medicina Nacional.

La Salud no solo es medicina, es prevención, superando la pobreza, la ignorancia, el desempleo, la violencia, la mala distribución de la producción, la desnutrición, el precio de la canasta básica, el control de precios y la Justicia.

*Médico y ex ministro de Estado.grollap@cableonda.net.