02 de Dic de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

20 años después (I)

Cuando encontré, comprendí y acepté las respuestas a mi prueba de vida que tengo hoy con la Insuficiencia Renal Crónica desde hace 16 añ...

Cuando encontré, comprendí y acepté las respuestas a mi prueba de vida que tengo hoy con la Insuficiencia Renal Crónica desde hace 16 años, que me mantiene en tratamientos de hemodiálisis desde hace 8 años y el haberme enfrentado nuevamente a la muerte en la Sala de Hematología de la C.S.S., un cáncer linfático durante 12 largos meses, después de haber sobrevivido a la invasión de EE.UU. el 20 de Diciembre del 89, luego de cumplir con mis deberes como soldado panameño , no es menos cierto que soy un hijo de Dios, para estar con vida.

Hoy, cuando la política se mezcla con la miseria humana de algunos, se traen al escenario nacional hechos distorsionados sobre una acción militar realizada la noche del 20 de Diciembre del 89, por un grupo de no menos de 300 soldados panameños claros en las normas de una guerra sobre el cuidado y respeto de la vida de civiles, incluyendo a los enemigos, que formábamos parte de una estructura orgánica de las FF.DD.PP., presta, preparada y responsable de defender la Patria, contra la agresión de cualquiera fuerza extranjera a nuestro territorio o ciudadanos, así de simple comprendí mí responsabilidad en los nueve años de servicio a la patria en las FF.DD.PP. y así me comporté durante todos mis años de servicio militar, no hubo una excepción en mi conducta durante las acciones en el Hotel Marriort la noche del 20 de Diciembre del 89.

Los oficiales de EE.UU. que me interrogaron por horas, en la Cárcel Modelo, en las primeras semanas del 90, debieron llegar a la misma conclusión, luego de los interrogatorios a otros soldados panameños y ciudadanos norteamericanos; incluyendo a mi esposa, que tubo que vivir duros interrogatorios insultativos por parte de oficiales norteamericanos durante varios días en la Presidencia de la República, en busca de una prueba que les permitiera formular una acusación contra mí. Que no lograron encontrar, porque no existió falta alguna en mi actuar en combate contra nadie, pues, actúe como un soldado panameño y como afirmó el propio comandante de las tropas invasoras, Marc Cisneros: “ Debo reconocer que los soldados panameños, de capitán para abajo, fueron buenos combatientes ”. (Entrevista el 20 de Diciembre de 2009, en Canal 2).

Sigue mañana..

*Ex teniente 8046 de las FF.DD.PP.david_280559@hotmail.com