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08 de Mar de 2021

Redacción Digital La Estrella

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Unidos contra el hambre

El 16 de octubre celebramos el Día Mundial de la Alimentación, y este año lo hacemos constatando una caída en la cantidad de personas su...

El 16 de octubre celebramos el Día Mundial de la Alimentación, y este año lo hacemos constatando una caída en la cantidad de personas subnutridas en el mundo. Según las nuevas estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, cerca de 925 millones de personas viven con hambre en el planeta.

La situación es un poco mejor que en 2009, cuando el número de subnutridos alcanzó los 1023 millones de personas, pero sigue siendo una cifra inaceptable.

Al igual que a nivel mundial, las proyecciones de la FAO para América Latina y el Caribe señalan una reducción en el número de hambrientos. En nuestro caso, se constató una disminución de 600000 entre 2009 y 2010, hasta alcanzar los 52,5 millones.

Aunque sea una diferencia pequeña, del orden del 1,1 %, ella indica una reversión en la tendencia de aumento del hambre que se generó producto del alza de los precios de los alimentos ocurrida en 2006—2008 y de la crisis económica de 2008—2009. Esos episodios hicieron que el total de personas con hambre en la región aumentara de 47,1 millones hasta 53,1 millones entre los años 2005—2007 y 2009.

Según el Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional de América Latina y el Caribe, lanzado esta semana por la Oficina Regional de la FAO, tres factores explican dicho aumento: el impacto de la crisis económica sobre los países, que fue mayor del que se esperaba; el hecho de que muchas personas que lograban mantenerse apenas por encima de la línea de la pobreza pasaron a ser considerados pobres tras la crisis; y la falta de una institucionalidad pública mejor preparada para responder a la crisis.

Hoy estamos muy cercanos al número de personas subnutridas que había en el periodo 1990—1992, es decir, 54,3 millones. Y aunque hemos sufrido altibajos en la lucha contra el hambre en América Latina y el Caribe, tenemos las condiciones para avanzar de manera constante hacia su erradicación, e incluso podemos permitirnos un optimismo cauteloso.

En lo inmediato, el retorno al crecimiento económico juega a nuestro favor. De acuerdo a la CEPAL, América Latina y el Caribe volverán a crecer el 2010, un 5,2%, luego de que el Producto Interno Bruto regional tuviera una caída de 1,9 % el año pasado.

El gran reto que tenemos es fortalecer los vínculos entre el crecimiento económico y la inclusión social, facilitando la integración de los sectores más vulnerables a la sociedad también por el lado productivo. Ese es el componente esencial para complementar el aumento en el gasto social que los países han realizado en los últimos años.

El Panorama sugiere que una agenda de mediano plazo de políticas públicas para la seguridad alimentaria, que vincule el crecimiento económico con la inclusión social, debiera tener tres ejes principales: la producción de alimentos básicos por parte de la agricultura familiar; el aumento en la competencia, eficiencia y equidad de los mercados alimentarios, financieros y del trabajo rural; y la ampliación de la protección social.

Los beneficios que trae esta vinculación quedaron evidentes durante la crisis económica del 2006—2008, porque los países que lograron sortearla con mayor éxito fueron aquellos que contaban con una institucionalidad pública mejor preparada para implementar políticas anticíclicas.

El caso de Brasil es un ejemplo claro de los resultados que puede tener vincular el crecimiento y la inclusión social. Gracias a un conjunto de políticas económicas, productivas y sociales —cuyo eje articulador principal es la estrategia Hambre Cero— Brasil logró continuar reduciendo la población extremadamente pobre, incluso durante la crisis económica del 2008.

Nuestros esfuerzos tienen que apuntar a consolidar la tendencia de reducción del hambre y la pobreza que se ha verificado este año. Ello lo que requiere es una acción concertada que involucre a diversos actores de los países en desarrollo y desarrollados y de los organismos internacionales como la FAO. Por ello este año 2010 el tema del Día Mundial de la Alimentación es ‘Unidos contra el hambre’.

*REPRESENTANTE REGIONAL DE LA FAO.