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16 de Jan de 2021

Oscar Sogandares

Columnistas

Barro Blanco...

Mucho pesar nos dieron las imágenes de la quema y destrucción del medio ambiente realizada por la empresa

El problema de BARRO BLANCO y de todas las hidroeléctricas se concentra en el tema ¿queremos más agua y alimentos para sus habitantes o queremos más energía para la metrópolis? En el mundo Barro Blanco es ejemplo palpable de falta de consulta, engaño, desinformación y sistemática violación de derechos humanos de los pueblos indígenas.

En ningún momento los verdaderos afectados, las poblaciones Ngäbes en sus riberas, fueron consultados. Inclusive fueron ignorados y menospreciados con epítetos en su ya desprestigiado Estudio de Impacto Ambiental como ‘áreas sin mayor importancia cultural’.

Mucho pesar nos dieron las imágenes de la quema y destrucción del medio ambiente realizada por la empresa para la preparación del área del embalse. Desde hace meses los habitantes de las áreas comarcales cercanas han sido testigos impávidos de cómo las maquinarias pesadas y cuadrillas de taladores han arremetido contra el bosque de galería que una vez rodeara el hermoso valle del proyecto.

Tierras de humildes agricultores campesinos, quienes se han visto obligados a regalar por migajas sus fértiles y boscosas tierras bajo la amenaza de expropiación. ¿Preguntamos hasta dónde llega la hipocresía y el cinismo del gobierno nacional y organismos como el Mecanismo de Desarrollo Limpio, que avalan esta destrucción del medio ambiente, mediante sus mal publicitados ‘bonos de carbono’, en violación de los DDHH de sus habitantes originarios?

Cuando estos pobladores indígenas, al ver que su propio entorno sería objeto de la misma suerte, han decidido irrumpir en sus orillas para impedir el avance estrepitoso de la maquinaria para proseguir con su macabra misión de destrucción y devastación.

Ahora, para sorpresa de estos valerosos y humildes indígenas, se han visto objeto de demandas y otras tácticas judiciales del poder económico para amedrentarlos. Mientras, los culpables de violación del artículo 127 de la Constitución y la Ley 10 hacen de las suyas.

Creemos que el responsable de esta ‘crisis energética’ es este gobierno mercantilista, que ha carecido de visión en mantener un parque balanceado de térmicas, con hidroeléctricas. Es absurdo pensar que vamos a generar más energía en tiempo de sequía con más hidroeléctricas.

Vemos con preocupación el escenario que nos quiere montar el gobierno, que ordenara a ETESA y el Centro Nacional de Despacho rebajar la reserva de agua de las generadoras de 30 a 15 días, aunado con la quiebra de Térmica del Caribe S.A de 46 MW y a la puesta fuera de servicio de PANAM de 96 MW de La Chorrera por infortunado incendio, creando el actual ‘desabastecimiento’ de energía.

Los propietarios de PANAM son los mismos de Barro Blanco. Todo en momentos críticos, cuando se pronostica la llegada del fenómeno del Niño. ¿Si esto no es negligencia, cómo llamarlo?