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27 de Jan de 2021

Miguel R. Vanegas

Columnistas

Gracias Baby D’anello

Recientemente falleció el amigo Víctor ‘Baby’ D’anello, único panameño en ostentar los cargos de presidente de una federación deportiva

Recientemente falleció el amigo Víctor ‘Baby’ D’anello, único panameño en ostentar los cargos de presidente de una federación deportiva (baloncesto), presidente del Comité Olímpico de Panamá (COP) y director general del Instituto Nacional de Deportes (INDE), hoy PANDEPORTES, suprema autoridad deportiva de la República.

Es decir, el único con la triple corona deportiva de nuestro país. Como presidente del COP, apoyó el boicot de los Juegos Olímpicos de Moscú de 1980. Tuve la oportunidad de conocer a Baby D’anello en el cargo de director general del INDE, siendo quien suscribe presidente de la Federación Panameña de Judo, que, además encabezaba la lucha por el adecentamiento del Comité Olímpico de Panamá, tarea que aún está pendiente de solución. En el marco de esta lucha encontramos en Baby D’anello a una persona con amplios conocimientos deportivos y del funcionamiento de ese estamento, tanto a nivel nacional como internacional, además de ser un gran conocedor de la vida política del país.

Quienes tuvimos la oportunidad y el privilegio de conocerlo como funcionario, siempre lo recordaremos por sus posiciones en defensa de la Constitución, la Ley y los fallos de los tribunales de justicia del país en materia deportiva y por ser un conocedor siempre respetuoso de las normativas nacionales e internacionales y por ello jamás se dejó influenciar por el ‘stablishment’ deportivo nacional, que ha utilizado el deporte para golpear políticamente a los gobiernos de turno, sembrado la anarquía en el deporte para servir mezquinos intereses personales o sectarios.

Como ser humano Baby D’anello tenía virtudes y defectos, pero su andar por la farándula, donde fue muy querido y apreciado, giró siempre en razón de su gran sentido de la sana diversión, del canto, la música, el baile y la charla amena sin irrespetar a nadie, viviendo su vida y comprendiendo la de los demás. Fue un caballero y amigo de sus amigos.

Somos muchos los que no tuvimos la oportunidad de despedirlo y rendirle los honores que merecía por la rapidez de su funeral, pero ello no es ni será obstáculo para que lo llevemos en el recuerdo y el corazón todos los que nos gusta reír, bailar, cantar y compartir una amena tenida. Por ello con respeto, admiración y cariño alcemos las copas en su hono r.

ABOGADO