Temas Especiales

06 de Jun de 2020

Domingo H. Turner III

Columnistas

La UP, arcano de un misil y francotiradores

En días recientes, el rector de la UP, Sr. GGDP, ‘el magnífico’, diligentemente ofreció una entrevista

En días recientes, el rector de la UP, Sr. GGDP, ‘el magnífico’, diligentemente ofreció una entrevista al Diario La Estrella de Panamá, en la que anunció su posible reelección, es decir, la eternización del rector, Sr. GGDP, que cuenta ya con cinco períodos a cargo de esta institución, los últimos tres consecutivos. En el fondo, aquella entrevista no traslucía interés por hacer descargos frente a las graves denuncias que gravitan en su contra, lo cual se abstuvo de aludirlas. En su lugar, solo revelaba la insinuación descarnada por aspirar a un sexto período de reelección. Según lo que se desprende de las jactancias que, sin reprimirse, se expresaban ante los comentarios vertidos sobre su estado de salud.

Entrevistador: ‘¿No tiene intención de reelección?’

GGDP: ‘Ahora mismo no busco nada. No lo sé, porque dentro de dos años, depende cómo me sienta yo y la gente me sienta, entonces se puede ver (leve risa) una decisión. Ahora mismo no. (Las cursivas son nuestras).

Cabe destacar, que en la última reelección del Sr. GGDP, la ley universitaria vigente prohibía dos períodos consecutivos al rector. De modo que para poder ser reelegido por tercera ocasión consecutiva, a su reguardo, mi opinión es que promovió en la Cámara de Diputados, refugio de tránsfugas, una enésima reforma a la misma, exclusivamente para quedarse en la rectoría. Y así ocurrió, con el respaldo casi totalitario de la cámara de diputados y, lógicamente, con las directrices del entonces presidente Ricardo Martinelli.

Retrospectivamente, en aquellos momentos, el Sr. GGDP hubo declarado que la modificación a la Ley Universitaria prohibiendo la reelección por dos períodos consecutivos del rector había sido un ‘misil teledirigido’ contra él, anticipándose sus intenciones por otra recalcitrante reelección.

Entretanto, el Sr. rector ahora declaraba a su entrevistador: ‘Aquí hay francotiradores, es lo que hay aquí. Pero son pocos. Son francotiradores.’ Así pues, desde aquel anticipado misil teledirigido por adversar su perpetuación en la rectoría, comoquiera, hoy lo impugnan unos ‘pocos’ francotiradores.

No obstante, entre los asuntos más peregrinos de aquella entrevista consintieron por un lado, su aseveración de que en el año 63, cuando él llega a la Universidad, ‘era una universidad muy cruda, muy salvaje, llena de lodo’, lamentables palabras para un profesor de historia con las que desconoce el loable papel jugado por nuestra universidad del pueblo, en la que se erige como conciencia crítica de la nación, y, por el otro, la insinuación que el Sr. GGDP, subrepticiamente, dirigió al nuevo presidente electo, pese a que en los corrillos universitario se comenta de la complicidad con el Sr. Martinelli se hubo prestado para una denuncia prefabricada contra aquél en el último debate de candidatos presidenciales realizado en la UP.

Recalcó: ‘El nuevo gobierno tiene problemas grandes que resolver… no es fácil hacer eso’. El mensaje ‘teledirigido’ al nuevo presidente lo prevenía cuando enrostra demasiados problemas intrincados como para descaminar ante una educación profesional del país baladí. Así pues, zapatero a tus zapatos... ¡que de la UP se encarga él, forever!

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