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18 de May de 2022

  • Guillermo Rolla Pimentel

Columnistas

Rutas partidarias

‘La educación, la justicia, la eficacia y la honestidad son las rutas’

Rutas partidarias
Rutas partidarias

Luego de este proceso electoral los partidos políticos tienen que efectuar una sincera, profunda e integral revisión de sus actuaciones. Las presiones mundiales del neoliberalismo y de la megaeconomía han impuesto sus procedimientos, y han logrado en gran parte, y en muchas partes, desideologizar y mercantilizar la política. Esto ha conducido en general al desprestigio de los partidos y, sobre todo, de los políticos. Esta autoevaluación conlleva un análisis de sus historias, trayectorias, deslealtad para con el país y los intereses antinacionales que hayan podido influir en esas desviaciones.

Los partidos de ultraderecha, que habitualmente tienen su o sus propietarios, tienen posiciones definidas local e internacionalmente; dependiendo de las directrices del BM, FMI, OCDE, USA; tanto en el área económica como en lo militar. Aún más evidente es en las votaciones en la ONU, los pactos de defensa, la ayudas militares, los pronunciamientos por determinados bloques de países. Asimismo, se concreta en la libertad para explotar los recursos de los países, convertida en libertinaje, que generalmente se orienta a beneficiar a los grandes capitales e inversionistas, en detrimento de los pequeños productores locales, los trabajadores y, principalmente, de los consumidores.

Esta libertad de mercado (oferta-demanda) está llevando a feroces contradicciones y choques por competencia entre potencias monetarias, crisis económicas y hasta guerras; lo que los está obligando a aceptar revisiones y regulaciones que les permitan civilizar la competitividad y evitar caer en fases más profundas de conductas salvajes. Las políticas de explotación, corrupción, acaparamiento sobreprecios, estafas, fraudes, es una práctica que ese sector político debe superar para lograr que el mercado, que son los consumidores, no se deteriore a niveles que la retroalimentación deje de funcionar.

El Golpe de Estado del 68 no lo dio el pueblo, sino USA para que los militares le aprobaran su tratado, que el pueblo no aceptaba, y que fue denunciado por Leopoldo Aragón con documentos del Ejército de USA y designando a Omar Torrijos como ejecutor, por ser espía del Pentágono. Golpe típicamente fascista, encarcelaron, persiguieron, torturaron, asesinaron, desaparecieron a los líderes panameñistas e izquierdistas. Luego de un año de cárcel y otro año de exilio en Chile, la dictadura, para mejorar su imagen y conseguir el apoyo de Cuba, trajo a los comunistas del exilio para fundar el PRD como brazo político de la dictadura. La contradicción interna (PRD) entre oligarcas y comunistas se ha mantenido.

La oligarquía PRD debe asimilar el camino consecuente con un capitalismo moderno y una contribución al desarrollo no solo económico, sino también social. El PRD le debe a la nación los cientos de víctimas por violar los DDHH, muertos, desaparecidos y eso tiene que repararlo, reconocer las verdades históricas, como lo investigó la Comisión de la Verdad, e indemnizar a sus víctimas, con lo dineros del enriquecimiento ilícito de civiles y militares.

Han dejado a todos los ciudadanos una deuda que ya va por más de $24,000 millones, que tienen que ser rescatados para saldar esa deuda e indemnizar a sus víctimas. Deben volver al nacionalismo, al socialismo y descontaminarse de la corrupción del fascismo militar y el entreguismo a influencias extranjeras. Permitir la acción de la justicia contra el enriquecimiento ilícito y el tráfico de armas, que ya les trajo cárcel y muerte. Un borrón y cuenta nueva, las amnistías e indultos son impunidad. Los fondos y bienes mal habidos deben rescatarse para pagar la deuda pública y hacer un homenaje a las víctimas de la violación de los DDHH, que debe estar en el lugar en que sea un mensaje para prevenir a la juventud de la tragedia de las dictaduras.

Lo importante para todos los políticos y para los ciudadanos independientes es ser leales a Panamá y su Pueblo. Valorizar sus contenidos ideológicos, y ejecutarlos con el equipo humano consecuente con sus principios, y donde los valores sean la eficacia, la honestidad y la lealtad. No puede ser solo el crecimiento monetario. No son solo los amigos y los donantes. El país tiene que pasar a la modernidad, inclusive cívica y humanística. ‘El pueblo nos mira’.

Aplicar la productividad, tecnológica y el esfuerzo coordinado de los trabajadores y de los inversionistas para el desarrollo social. Esto es una nueva actitud de solidaridad. El electorado ha sido frustrado con falsos ídolos varias veces. El país ha demostrado estar en otro nivel de su evolución hacia el desarrollo social, el progreso y la soberanía. La educación, la justicia, la eficacia y la honestidad son las rutas.

Que los entendimientos entre la sociedad y los partidos; y entre todos ellos, vayan en la ruta de la justicia sin impunidad, y la participación de los mejores, eliminando las partidas que cuestionan su dignidad y los nombres de la violencia corrupta, con propuestas programáticas ajustadas a los principios de libertad y democracia, para un PANAMÁ MEJOR con el Pueblo Primero.

MÉDICO