Temas Especiales

26 de Oct de 2020

Vicente A. Caballero Díaz

Columnistas

Creación de la cooperativa artesanal en Veraguas

Hoy, tocaré un tema que tal vez no sea llamativo, pero en el fondo, tiene un valor social, comercial o industrial

Hoy, tocaré un tema que tal vez no sea llamativo, pero en el fondo, tiene un valor social, comercial o industrial. En primer lugar, creo prudente la ocasión para poner en auto al ministro de Comercio e Industrias de un proyecto que tuvo sus antecedentes en el año 1992, precisamente, con el interés y visto bueno de las autoridades de dicho Ministerio, en aquel entonces. Si dichas instancias conservan un historial de hechos significativos, podrían remontarse a los archivos pertinentes.

Pero, lo fundamental en este caso, es motivar a todo el engranaje del Ministerio de Comercio, a organizar la creación del MERCADO DE ARTESANÍAS en la ciudad de Santiago, tal como lo concebimos luego de ejercer en la Asamblea Legislativa y cumplir con mis funciones encomendadas por la Constitución. Motivamos a un número plural de artesanos en las diferentes ramas y actividades que sumaban aproximadamente 150 personas, que hicieron acto de presencia en un interesante encuentro, procedentes de diferentes distritos de la provincia.

Planteamos el apoyo decidido del Municipio de Santiago en cuanto a la ubicación del edificio, cuyo sitio preferencial lo sería el terreno municipal ubicado en calle 5ª, próximo al Mercado, una construcción de dos o tres plantas que pondría a producir a más de 200 personas, especialmente, la creatividad de las mujeres y jóvenes. Este proyecto, fácil de realizar y ejecutar, movería la mano creativa de los veragüenses, vía rescatar la tradición que en otros tiempos fue orgullo en cerámica La Peña. Con este paso acertado del Gobierno, podríamos rescatar una de las tradiciones ancestrales de la Región y nos podríamos colocar a la par de muchos países de América Latina, que llevan a los Mercados de Artesanía el ingenio e imaginación de miles de personas. Igualmente, con la creación del MERCADO DE ARTESANÍAS, ejemplar proyecto mancomunado con el Municipio de Santiago, estaríamos despertando el turismo interno en escala mayor, precisamente, en una ciudad en movimiento, que tiene que aprovechar su privilegiada posición geográfica. En otras palabras, el funcionario tiene que tener visión clara del desarrollo y de los proyectos compatibles con la realidad socioeconómica y que requiere de los máximos estímulos por parte del Estado, como ente del desarrollo.

Si en la ciudad de Santiago se dan las condiciones necesarias para emprender este tipo de proyecto, que puede cobijar muy bien el Ministerio de Comercio e Industrias, con el Municipio y los artesanos de Veraguas, se impone, a mi juicio, una inteligente acción a corto plazo, cuyos beneficios reales podrían generar dividendos incalculables. Dos hechos fundamentales podríamos colocar en relieve: transformación urgente y necesaria de la futura sede del Mercado de Artesanías, fomentando el turismo local, nacional e internacional y, en segundo lugar, que es un hecho fundamental, lo constituiría la formación de la Cooperativa Artesanal en Veraguas, en una región que es cuna del Cooperativismo y sede de muchas Cooperativas estudiantiles y rurales.

*CREADOR DE LA LEY DE LA ENSEÑANZA DEL COOPERATIVISMO.