22 de Feb de 2020

Yolanda I. Crespo D.

Columnistas

Leer la mente, de Jorge Volpi

Jorge Volpi, visitará la Feria del Libro. Hemos reseñado sus novelas Memorial del engaño y Tejedora de sombras este año

Leer la mente, un libro sobre el cerebro y la ficción literaria, refleja sus estudios sobre la conciencia, la Neurociencia, la importancia del Arte y la Literatura en nuestras vidas. Abunda en la relación específica entre las Ciencias Cognitivas y la Literatura de Ficción. ‘La Literatura nos hace humanos, soy el creador de mi conciencia, al mirar mi amado, lo reinvento. el observador siempre modifica lo observado’.

Un célebre escritor norteamericano confesó que adoraba las novelas, porque no sirven para nada, la ficción literaria carecía de un fin práctico. Volpi sostiene que el Arte y la Literatura nos ayudan a sobrevivir, hacernos auténticamente humanos.

En sociedades prósperas las obras de arte son codiciadas como objetos valiosos, susceptibles a ser compradas o vendidas, su valor no depende de la utilidad, sino de la vanidad de sus dueños. Los seres humanos somos rehenes de la ficción.

Enfrentarnos a lo desconocido, revitaliza al cerebro: de allí la relevancia estética de lo incierto, la obra de Umberto Eco lleva a la fascinación experimentada por el suspenso, misterio y terror.

En el Medioevo el arte era decorativo o religioso. El arte de la ficción, nos ayuda a entender, adivinar el comportamiento humano y a conocernos a nosotros mismos. El arte es prueba de nuestra humanidad: somos humanos gracias al arte. Percibimos nuestro entorno, lo recreamos, manipulamos, lo reordenamos en nuestros cerebros.

Somos una ficción de nuestro cerebro, una fantasía. La única realidad que conoceremos es la realidad de nuestra mente, que percibimos y recreamos. Decía Descartes: ‘La única mente que es posible estudiar es la mía; no conozco ni habré de conocer ninguna otra’.

El neocórtex, cumple cuatro tareas fundamentales: almacena secuencias de eventos; crea, conserva patrones autoasociativos e invariantes, formas reconocibles, pese a sus diferencias específicas y ordena, conforme a una jerarquía de mayor a menor importancia.

En 1885, el psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus buscó una fórmula que estableciese la relación entre el olvido y el tiempo, la curva es veloz, al cabo de unas horas se estabiliza.

El olvido es paulatino, las personas instruidas, olvidan menos que las incultas, porque su red de referencias es más amplia. Cuando revivimos el pasado, nos mueve el interés personal, nuestra agenda oculta.

Al rememorar nuestra historia, cada uno la ajusta a su conveniencia, podemos adulterarla por completo, el presente modifica el pasado.

Los psicólogos hacen énfasis en la empatía. Ponerme en el pellejo ajeno permite conocerme mejor.

El poder de la ficción se deriva de la actividad de las neuronas espejo.

Las grandes novelas nos desafían: cambian nuestras vidas.

Una buena novela es un tratado sobre el yo, la función central del arte consiste, en hacernos sentir.

Para Antonio Damásio, neurocientífico, las emociones son conjuntos complejos de respuestas químicas, neuronales, que forman un patrón distintivo, los sentimientos son percepciones sobre estados corporales. Una emoción describe un estado mental, un sentimiento es una percepción física. Los seres humanos perseguimos bienestar.

El lenguaje del cuerpo no miente. La persona puede decir una cosa y su cuerpo otra. Investiga los orígenes de la inteligencia artificial adentrándose en las Ciencias Cognitivas, la Neurociencia y su relación con la novela.

Las ideas, carecen de amo. Virginia Woolf demostró cómo funciona el flujo de la conciencia, (‘stream of consciousness’) utilizando el monólogo interior.

Como Dédalo, terminamos encerrados en laberíntica prisión diseñada para otros.

Volpi estudió en Salamanca su doctorado en Filología Hispánica.

Todos llevamos impresos genes, ideas, gestos de nuestros progenitores, amigos, parejas, personajes del cine o Literatura, incluso de nuestras mascotas. Pero nos creemos únicos.

Para dar vida a un personaje, es necesario imitar sus actos en nuestro interior. Escribe para que los otros vivan sus ideas con la misma intensidad que él. ‘Solo soy yo si soy en los demás’. Así imagina que no está solo.

PSICÓLOGA