24 de Feb de 2020

Isauro Carrizo

Columnistas

La construcción del Canal y la aviación en el Istmo

‘El peligro del Canal era aéreo, por lo que, después de la guerra, la Zona del Canal tenía todo el control de las aeronaves en el país’.

En un principio... en nada. Dos semanas después de la separación de Panamá de Colombia, bajo la garantía de los Estados Unidos de Norteamérica, los hermanos Wilbur y Orville Wright, lograron efectuar los primeros vuelos de una aeronave más pesada que el aire en un avión controlado por ellos mismos.

Fue la culminación de años de estudios y experimentos, en las dunas de Kitty Hawk, cuando despegó el ‘Flyer’, bajo el impulso de sus hélices y de un motor confeccionado por uno de sus empleados, que tenía 12 caballos de fuerza y el empuje inicial de una catapulta en su primer intento y voló por 12 segundos, siendo el primero de tres vuelos más durante el resto del día. Poca importancia se le dio a esa hazaña.

En Panamá, solo se pensaba en la situación con Colombia, donde se oponían a que se continuara la construcción del Canal de Panamá, obstaculizando todos los intentos para aprobar cualquier convenio que mejorase la situación del país. Al separarse Panamá, se firmó el tratado, que no tenía nada que ver con la aviación ni las guerras ni las situaciones que ocurrían en el mundo.

En 1912, había una competencia en la aviación mundial... Mejores aparatos aéreos que atraían multitudes a las ferias, más avances tecnológicos, mejores pilotos. Varios países invirtieron en invitar pilotos y aviones, para que efectuaran exhibiciones, con el fin de obtener la aprobación para la compra de los mismos y entusiasmar al público en esas nuevas aventuras aéreas. Panamá no se quedó de último y el Consejo Municipal destinó tres mil balboas para el primero que demostrara sus habilidades.

Con la economía en el suelo, ese premio era una fortuna y fue ganado por Clarence de Giers, un aventurero que utilizó un avión Bleriot (francés), que despegó desde la pista de carrera del hipódromo Juan Franco, en Obarrio, ante cuatro mil curiosos (4000). En abril de 1913 se efectúa el más importante vuelo en Panamá, cuando Bob Fowler y su camarógrafo R. A. Duhen efectúan el primer vuelo transcontinental entre Panamá y Cristóbal en Colón. Tomaron películas sobre el Canal en construcción. Después, todos los involucrados en ese vuelo, fueron detenidos y todas las películas y fotos, productos de ese vuelo, fueron confiscados por el ejército, porque se veían las defensas del Canal.

La Zona del Canal tomó acciones inmediatamente y le comunica al Gobierno de Panamá disposiciones para controlar la aviación en la nación. No hubo presencia de aeronaves, hasta que en 1917 arribaron dos Curtis Jenny militares para utilizarlos en las necesidades del ejército. Uno tuvo un accidente y la defensa aérea quedó garantizada por un solo avión.

Estados Unidos estaba en guerra y Panamá tuvo que acompañarlo, por aquello de la defensa del Canal, intereses que incumbían a ambas naciones.

Empezaron a llegar bombarderos Martín (18) por las mismas razones y se controlaba cualquier aeronave que quisiera ocupar el espacio aéreo, especialmente con la prohibición de operar aeronaves que estuviese en el conflicto mundial. Se construyeron dos pistas aéreas, una en Colón y la otra en Albrook Field y docenas de pistas en el interior de Panamá.

El peligro del Canal era aéreo, por lo que, después de la guerra, la Zona del Canal tenía todo el control de las aeronaves en el país. Los aviones extranjeros, que quisieran utilizar las facilidades locales para la continuación de sus vuelos, tenían que solicitar un permiso al Gobierno de Panamá y otro a las autoridades del Canal.

El movimiento aéreo del ejército de Estados Unidos aumenta con la llegada de múltiples aeronaves de guerra, que utilizarán para la protección del Canal de Panamá.

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