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21 de Jan de 2020

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Ernesto A. Holder

Columnistas

Tres temas: justicia, historia y poesía

Columna de opinión

Tres temas: justicia, historia y poesía
Tres temas: justicia, historia y poesía

Cuando se escribe en un espacio como este, es muy difícil no atender los temas que están en discusión en la agenda nacional. Por más que quisiera. Me hago eco del sentir de muchos ciudadanos que observan con reservas lo que ocurre en la Asamblea Nacional relacionado al caso del magistrado de la Corte Suprema de Justicia Alejandro Moncada Luna, señalado en un posible caso de enriquecimiento ilícito.

Espero que sea el inicio de un período de adecentamiento de la cosa pública. Que los que han sido señalados como partícipes de actos de corrupción, sean investigados, conducidos a las instancias de justicia correspondientes para ser juzgados, condenados y que los bienes que hayan sido adquiridos producto de sus malos actos en el servicio público, sean utilizados en beneficio del país. Es hora de que el servicio público sea para eso: servir a la Nación con la mayor humildad posible y sin la intención de sacar provecho personal ni para familiares ni amigos. Dejo ese tema en ese punto por el momento.

En la ciudad de Kansas, Missouri, Estados Unidos, la Biblioteca Linda Hall, celebra los 100 del Canal con la exhibición ‘La tierra dividida, el mundo unido: Construyendo el Canal de Panamá’. La muestra presenta artefactos y documentos pertenecientes al ingeniero estadounidense A. B. Nichols, quien trabajó y vivió en la Zona del Canal desde 1904 hasta 1914. La exhibición inició en abril pasado y cerrará sus puertas el 31 de diciembre próximo.

Durante este tiempo se han dado conferencias de varios expertos y especialistas en el tema del Canal de Panamá y su historia. El jueves 2 de octubre, el afamado historiador David McCullough, autor del libro ‘The Path Between the Seas’, que narra la hazaña de la construcción de la vía acuática, brindó una conferencia magistral sobre el tema de la construcción de la vía acuática y ante todo abordó el tema de la participación de los Estados Unidos.

McCullough, ganador de dos premios Pulitzer, felicitó a los organizadores del evento, a la biblioteca Linda Hall y a la ciudad de Kansas por haberse preocupado por realizar la celebración. Dijo que: ‘Nuestro gobierno, nuestro presidente (Obama) no hicieron nada públicamente como una celebración de uno de los mayores logros en la historia del mundo que alcanzamos (los Estados Unidos) con la ayuda de otra gran cantidad de personas. Fue un esfuerzo conjunto y nunca debemos dejar por fuera el crítico papel que realizaron los franceses (...) cuyos ingenieros nunca fueron criticados por nuestros ingenieros. {El esfuerzo estadounidense} no debe ser olvidado, y debe ser celebrado’.

Las críticas del historiador dejan en evidencia que el tema del Canal de Panamá sigue siendo una espina dolorosa en los círculos políticos de los Estados Unidos. Prefieren que ese tema no se toque ni para celebrar a los suyos. McCullough sostiene que como país debieron celebrar el Canal de Panamá y sus ingenieros constructores por su gran contribución y logro; y tiene razón, independientemente de los acontecimientos políticos y sociales alrededor del tema del Canal que resultaron con su entrega a Panamá el mediodía del 31 de diciembre de 1999.

Por último, quiero celebrar a mi amiga la poetisa Lilmarí Herrera, ganadora del primer lugar del certamen de poesía León A. Soto 2014 de la Alcaldía de Panamá. Bien merecido y subrayo el entusiasmo que la Sub-Gerente de Cultura de la Alcaldía de Panamá, Alexandra Schjelderup, muestra en el tema de la cultura y en aras de devolverle al concurso municipal el lugar de prestigio del cual gozaba en años anteriores.

Lilmarí escribe en uno de su poemario titulado Ver S.O.S. que: ‘Hay gente que se cree viva, más viva que todos los tontos y tontas y vivos y vivas; que no se entera de que en muchas ocasiones ‘el tonto’ es un vivo que se hace el tonto e invierte parte de su tiempo en jugar al psicólogo social, para observar hasta dónde el vivo llega en su tontería de creerse más vivo que los demás, sin darse cuenta de que el tonto se ríe de él, y que él —’el vivo’— al final es un tonto de mierda’. Esperemos a ver qué pasa en la Asamblea de Diputados esta semana.

COMUNICADOR