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30 de Nov de 2020

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Jorge Luis Macías Fonseca

Columnistas

Sobre una obra de la Teletón

Es loable la acción por lo que debe ser reconocida y ponderada

En un anuncio que tiene los logos del Club 20-30, de la Teletón y de la Universidad de Panamá (UP), se anuncia la creación de un Centro Recreativo con los fondos recaudados en la Teletón del año 2010. Desde luego, este anuncio reposa en una parte de las tierras del Centro Regional Universitario de Colón (CRUC), en donde se debía desarrollar la obra.

Es bueno indicar que luego de algunas preocupaciones ciudadana por el inicio de la construcción del Centro Recreativo, y pasado algún tiempo, se procedió en un acto público a colocar la primera piedra, en donde participaron el director de Pandeportes, el vicerrector de Investigación y Postgrado de la UP, la Zona Libre de Colón y autoridades locales del CRU de Colón.

Entendemos que la responsabilidad primaria para la construcción de la obra la tiene el Club-2030 en áreas del CRUC, obtenidas mediante un Convenio con la UP, firmado el 19 de octubre de 2010. Recientemente en un artículo de opinión, publicado en La Prensa, el 9 de diciembre, con el título: Las Promesas y las Cuentas, se hace alusión a la obra inconclusa del Centro Recreativo, impulsada por el Club 20-30 a cuatro años de haberse realizado el Teletón-2010.

Hemos de señalar que se advierten algunas adecuaciones realizadas, sobre todo en unas instalaciones que ya existían y que habían sido ocupadas por damnificados colonenses. Esas instalaciones fueron construidas por la Iglesia, justamente para un proyecto recreativo-cultural, las cuales fueron abandonadas posteriormente después de un tiempo.

No se trata de desconocer los esfuerzos públicos y solidarios que realiza el Club-2030, principalmente con los sectores poblacionales de pocos recursos. Es loable la acción por lo que debe ser reconocida y ponderada. Se trata de una obra que por sus proyecciones debe impactar a la juventud colonense en momentos en que la sociedad necesita de alicientes para encontrar las avenidas de superación. El retraso en su realización tiene responsablemente que mover a la preocupación, sobre todo si no se tiene información sobre el estado de situación de la obra.

Reproduzco parte del artículo de opinión al que aludimos en líneas anteriores: ‘... en el caso de la construcción de un Centro Recreativo-Deportivo en Colón, en las dos hectáreas de los terrenos del Centro Regional Universitario de Colón nada se ha hecho... Me parece urgente, en el caso del Centro Recreativo para Colón, cuya construcción se suspendió después de remover el terreno, que tomemos carta en el asunto, sobre todo, en defensa del patrimonio de la Universidad...’.

La anterior experiencia con el proyecto impulsado por la Iglesia conocido como FUVESI, justamente en las áreas en donde se desarrollaría en parte el Centro Recreativo para Colón, fue traumática. Las instalaciones que quedaron fueron utilizadas irresponsablemente por el MIVI para albergar a personas afectadas por incendios, lo cual distorsionó el propósito de esa obra. Los colonenses, veríamos con agrado la culminación del Centro Recreativo por parte del Club 20-30, que por construirse —además— en tierras del CRUC, es un aporte de la UP a la sociedad colonense.

*DOCENTE UNIVERSITARIO.