15 de Ago de 2022

  • Antonio Saldaña

Columnistas

El 9 de enero y el Canal

Transparencia y honestidad en el manejo del Canal y ‘uso más colectivo posible’

En esta fecha se cumple el 51 aniversario de la gesta patriótica de los estudiantes y el pueblo panameño que marcó un antes y un después del 9 de enero de 1964. El antes básicamente se caracterizó por un esfuerzo revisionista del Tratado Hay-Bunau Varilla de 1903, mientras el después significó el desarrollo del ‘alpinismo generacional’ por la abrogación total del tratado que ‘ningún panameño firmó’ y la recuperación de la soberanía y dignidad nacional.

Desde el mismo instante en que el gobierno estadounidense le impone a la nueva República el convenio leonino y a perpetuidad el pueblo panameño se avoca a la lucha por el cambio del estatus de enclave colonial de la Zona del Canal, pero también sectores oligárquicos antinacionales se propusieron cohabitar —por migajas económicas— con la ‘quinta frontera’ en el corazón del País. Sin embargo, de la brutalidad con que fueron agredidos los estudiantes institutores por los ‘zonians’ y la policía de la Zona del Canal, se colmaron los ánimos de la ciudadanía y del acto cívico de hacer cumplir un acuerdo de izar ambas banderas en sitios civiles en el área canalera, éste se transformó en la voluntad de todo un pueblo de derogar el ignominioso tratado del Canal de 1903.

Rechazados los Tratados Robles-Jonhson o mejor conocidos como los ‘Tratados 3 en 1’ de 1967 se inicia el proceso de negociación de nuevos convenios que culminará con los Tratados Torrijos-Carter de 1977 y el período de transición de 23 años que terminó con el inicio de la administración panameña del Canal, la arriada definitiva en territorio istmeño de la bandera de las barras y las estrellas y la salida del último soldado norteamericano de las bases militares, el mediodía del 31 de diciembre de 1999. En esta larga y dolorosa lucha del pueblo panameño los frutos económicos son evidentes, en el período de transición se transfirieron al erario panameño 31 mil millones de dólares en activos (infraestructura) y en los últimos 15 años, 9 mil millones de dólares de aportes directos a las arcas nacionales. Sin embargo, al panameño de a pie le preocupa dos aspectos de este tema: el ‘secretismo’ con que la administración de la ACP maneja los asuntos del Canal y el clientelismo político que ha mediado en el uso de los dineros provenientes del Canal, sobre todo, en la reciente administración presidencial que acaba de terminar. Transparencia y honestidad en el manejo del Canal y ‘uso más colectivo posible’ de los dineros del Canal es el clamor popular.

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