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08 de Apr de 2020

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Ernesto A. Holder

Columnistas

Medios: deterioro e hipocresía social

Pensé mucho antes de abordar este tema, pues en un intento porque se discuta adecuadamente puede que me quede corto en tratar de contexto

Medios: deterioro e hipocresía social
Medios: deterioro e hipocresía social

Pensé mucho antes de abordar este tema, pues en un intento porque se discuta adecuadamente puede que me quede corto en tratar de contextualizar mi sentir sobre el manejo del caso. No es un tema fácil y hay que ser bastante responsable con lo que se opina. Pero creo que lo primero es que dejemos la hipocresía a un lado y hagamos el intento por hablar del tema con todas las fichas sobre la mesa. Me preocupa mucho cuando sobre el asunto de la joven que ha sido expuesta la semana pasada por las redes sociales realizando actos sexuales quede la sensación de que es un problema de las clases sociales más vulnerables. Unos días antes, se ventiló un tema de una mujer que había procreado varios hijos con su hijo mayor. Nuevamente se contextualiza estas desgracias en un marco social muy específico.

Estos temas son tan complejos que el primer error que cometemos como sociedad es el de tratar de ventilarlos y resolverlos a través de los noticieros de televisión. Noten que no dije medios de comunicación, repito, noticieros de televisión, cuando los mismos, desde hace mucho tiempo, solo están regidos por un objetivo: sus ‘ratings' y no necesariamente por presentar un tema social para marcar el camino en la búsqueda de soluciones objetivas para todos.

Si a un reportero o periodista le llega una noticia como ésta de la joven (en este caso llegó a través de las redes sociales), la primera responsabilidad es la de transferirla a las autoridades encargadas de investigar y resolver este tipo de delitos. Desde el punto de vista comunicacional, una sobria nota sobre lo que circula y un seguimiento responsable sobre el avance de las investigaciones es, a mi parecer, lo que el medio debe procurar; no la alharaca que formaron varios presentadores, mañana y tarde, a fin de mantener sus ‘ratings'.

Han entrevistado a profesores, compañeros y hasta al padre de la joven que al fin y al cabo deja en evidencia quién puede ser o quién es, por más que nos tratan de decir que están protegiendo su identidad. La hipocresía estriba en que, si los involucrados hubieran sido de la clase social más pudiente, el tema hubiera sido tratado de la misma manera y con las mismas estridentes campanadas.

¿Qué hubo de aquel caso en donde una joven se lanzó o fue tirada desde uno de los pisos más altos de un hotel en el área de Paitilla hace unos 10 años? ¿Quiénes estaban en ese lugar y qué hacían allí? Hubo muchos rumores; pero no hubo protagonismo de los presentadores de noticias para ventilar ese caso en los noticieros. Si la joven fuera una estudiante de uno de los colegios privados en donde acuden miembros de las clases sociales más pudientes, ¿el tratamiento hubiera sido igual?

Los medios —especialmente los televisivos— insisten en presentarle al público informaciones por intermedio de personal poco preparado y sin la capacidad profesional necesaria para lograr el objetivo de informar. ‘The medium is the message', señaló Marshall McLuhan. Este principio resalta en la medida en que observamos cuidadosamente el tratamiento de una misma información por distintos medios de comunicación; y todos parecen inclinarse en estos tiempos a la presentación de programas sensacionalistas en vez de informativos. ¿Y qué hay de la responsabilidad de los propios medios cuando nos presentan en su programación regular contenido que subliminalmente moldea el comportamiento de las capas sociales más vulnerables y de insuficiente criterio?

Necesariamente, las consideraciones sobre lo que es noticia o no lo es, lo que merece ser discutido por un panel de expertos/conocedores y/o lo que mejorará la condición económica, social y cultural de la población debe ser reevaluado por los productores noticiosos para cumplir con las exigencias de crecimiento cultural e intelectual de una nación en vías de desarrollo, o del primer mundo, como nos han querido vender. Esas consideraciones deben incluir aspectos puntuales sobre el tratamiento de la noticia y la honestidad con que se presentan.

Habrá que discutir a fondo el rol que queremos jugar en este oficio... o es ésta necesidad farandulera y de protagonismo que algunos parecen favorecer... o jugamos un papel digno de presentar los hechos de una manera justa, bien documentada, balanceada y con el respeto que merecen todas las partes.

COMUNICADOR SOCIAL.