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20 de Oct de 2020

Mario A. Rognoni (Q.E.P.D.)

Columnistas

Entrevista a un presidenciable

Por supuesto que no, nadie puede ni Martinelli, que era el mayor comerciante de alimentos, pudo con el alza de la canasta

Tuve la extraordinaria oportunidad de entrevistar a un aspirante a la Presidencia de Panamá en mayo de 2019. Sin embargo la hicimos con ciertas condiciones, primero, el diría toda la verdad, segundo yo guardaría su identidad y tercero, cuando ya fuese candidato nos daría una segunda entrevista donde ya hablaría como candidato y político. Vamos entonces con la entrevista ‘de verdad' con el aspirante.

¿Por que deseas ser presidente?

¿Por qué no? Aquí han llegado a la Presidencia los menos calificados, políticos deshonestos con historia, brutos, graduados y no graduados. Entonces, ¿por qué no yo? Creo que lo haría mejor que muchos, tengo muchos amigos inteligentes, mi partido tiene gente capaz para trabajar conmigo y le daré a todos la oportunidad de aconsejarme el primer año, después todo lo sabré yo.

¿Pero podrás controlar el alza de los alimentos, de la luz, del combustible?

Por supuesto que no, nadie puede ni Martinelli, que era el mayor comerciante de alimentos, pudo con el alza de la canasta. Quizá yo haga un mejor cuento que los 58 balboas de Varela, a él le creyeron, el combustible y la luz es cuestión de nombrar a un ingeniero con credibilidad que maree al pueblo con sus charlatanerías en televisión. La verdad es que esos temas no dependen del país ni leyes, son causas externas, pero el pueblo no entenderá eso nunca.

¿Qué plan traes para el Idaan?

Creo que va siendo hora de hacer una segunda planta grande, quizá aprovechando la represa de Bayano y suplir adicionalmente la capital. Yo más bien creo que hay que ir sacando gente de la capital, Omar trató en los setenta, el MIDA a Chiriquí, la Asamblea a Penonomé, la AMP a Colón. Hay 250 000 empleados públicos, muchos pudieran trabajar fuera de la capital. Sin embargo, al director del Idaan, como al ministro de Obras Públicas y uno que otro más, lo inscribiré en un curso acelerado de teatro para que aprendan a mentir con confianza ante las cámaras.

¿Podrás controlar los sobrecostos, las compras directas?

Ni que fuera Dios. Si nadie ha podido, ¿cómo podría yo? Trataré de que los ministros y directores se pongan las pilas y tengan presupuestos bien calculados antes de licitar. Pero si la ampliación se cotizó en menos de 4000 millones y terminará en más de siete mil, y es el canal, ¿qué esperar del resto? Lo que sí puedo garantizar es que yo no cogeré comisiones exageradas, todo dentro de lo normal. Pero no pienso salir limpio de la Presidencia.

El nepotismo en tu Gobierno

Estará presente. Pero como con el proceso militar. Nadie podrá nombrar en su dirección un pariente, pero sí puede pedirle a otro ministro o director que lo nombre. Así, la querida de uno está en otro lado, y la del que te la nombra, la nombras tú.

Los negocios de las notarías, los consulados, ¿se acabarán?

Nunca, como tampoco la caja menuda del manejo de visas restringidas. Eso sí, se establecerá muy claro cuánto le toca al Estado y cuánto al cónsul con su padrino, igual que cuánto al Estado y cuánto al notario con su padrino. Ahora bien, hay negocios que seguirán en manos de funcionarios más bajos, como traslado de presos a Renacer, permisos de salida a cautelados, etc.

¿Investigarás a los funcionarios del Gobierno anterior?

Eso le tocará al Ministerio Público, pero no tengo interés de caer en lo del actual Gobierno, donde el país vive el día a día con los indagados y citados a declarar. Si no ha sido un robo escandaloso, sino dentro del margen de lo que puedes esperar de un ministro, que pase. Tampoco le puedes pedir que trabaje 12 horas diarias, lo asoleen a cada rato y salga limpio.

¿Cómo manejarías la Asamblea?

Como debe ser, pero como era antes de Martinelli. Déjalos en sus partidos, solo cómprales el voto, todos los diputados tienen precio solo hay que saber negociar bien.

Y ¿viajes al exterior?

Todos los que pueda, los que me inviten y los que logre que me inviten. No hay nada mejor que el turismo de Estado, te tratan súper, te quedas en los mejores hoteles, todo cortesía del Estado o del país que invite. Y el país no se va a acabar porque yo no esté. Pero si se acabara, ‘sorry', traté.

Mensaje final.

Bueno, esta entrevista no será ni sombra de las que vendrán ya en campaña, esas serán las que me elijan, no esta. La verdad, mientras no se sepa, mejor.

ANALISTA POLÍTICO.