18 de Ago de 2022

  • Ramiro Guerra

Columnistas

Realidad partidista en el Panamá de hoy (I)

En política, el análisis no puede ser fotográfico.

En variados campos del conocimiento, no siempre lo que se presenta como tal traduce lo que en esencia es; en la dialéctica hay que saber descifrar el proceso que conduce a auscultar las reales contradicciones que el fenómeno esconde. Uno de los conceptos fundamentales en la cultura oriental es el que señala que quien se entrega a la apariencias de las cosas se rinde a la irrealidad de una sombra.

En política, el análisis no puede ser fotográfico. Además, nunca se puede perder de vista otra máxima, y es la que nos dice que el presente contiene el pasado, pero también los elementos para el cálculo previsor (prognosis).

¿CÓMO ENTENDER LA CRISIS EN QUE SE DESENVUELVE LA REALIDAD PARTISTA PANAMEÑA?

La prueba contundente de esta crisis lo fue el espectáculo que dieron los partidos en la recién elección en la Asamblea Nacional para escoger su cuerpo directivo. Para un estudioso del tema, el fenómeno observado no resultó una sorpresa. ESA HA SIDO LA TÓNICA HACE MUCHOS AÑOS.

No tanto la globalización, sino la filosofía neoliberal, que impregnó a toda la sociedad de un individualismo y pragmatismo utilitaristas, quebró y redujo el mundo de las utopías e ideologías, a la oscuridad, terminó o dio al traste con las visiones programáticas de los partidos. Aquella concepción del partido, gramsciana, de constituir el modelo de sociedad y Estado a la que debemos de llegar, cedió a la imposición de un modelo de vida partidaria, sin norte, sin propósitos ni utopía alguna. Lo que hoy se tiene como partido está referido única y exclusivamente a la cuestión electoral para un relevo del sencillamente ‘quítate que ahora nos toca'. LAS REFERENCIAS PROGRAMÁTICA CONSTITUYEN VANOS RECURSOS DEMAGÓGICOS Y POLITIQUEROS. Sigue mañana...

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